La contundente derrota por 4-0 frente a Atlético Tucumán por la Copa Argentina no solo derivó en la salida de Gustavo Quinteros, sino que desató un verdadero terremoto político e institucional en Independiente. Con el clima enrarecido en las tribunas tras los repetidos insultos y las elecciones presidenciales programadas para diciembre, el tablero dirigencial saltó por los aires y las distintas facciones aceleraron sus estrategias de cara a las urnas.
El aislamiento de Néstor Grindetti
En el centro de la escena aparece Néstor Grindetti. El actual presidente manifestó su intención de buscar la reelección apoyándose en la bandera del ordenamiento económico y financiero tras el convulsionado cierre del ciclo de Hugo Moyano y el breve paso de Fabián Doman. Sin embargo, su posición dentro del club es de extremo aislamiento.
Grindetti rompió relaciones con el denominado “Grupo Champagne”, el sector que encabeza el secretario general Daniel Seoane y que ostenta el control operativo diario de la institución. En un intento por resistir, el exintendente de Lanús tanteó a agrupaciones opositoras para entablar un acuerdo electoral, pero la respuesta fue un rotundo rechazo.
El armado con Gaudio y los dólares de Qatar
Detrás del distanciamiento de Seoane asoman las figuras de Mauricio Macri y Cristian Ritondo, alineados en la decisión de cerrar el ciclo de Grindetti en Avellaneda. La relación de Macri con el actual presidente se encuentra fragmentada desde hace dos años, producto del malestar del exmandatario nacional ante la negativa de Grindetti de impulsar el modelo de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el club y su cautela para no confrontar de manera directa con Claudio “Chiqui” Tapia.
Ante este escenario, Macri y Ritondo impulsan la candidatura de Gastón Gaudio. El ex tenista y reconocido hincha del “Rojo” viene tejiendo lazos dentro de la vida política del club (“Siempre quise ayudar. Hablo con todos”, expresó recientemente). La gran carta que Macri ve en Gaudio es su conocida amistad con el emir de Qatar, Sheik Tamin bin Hamad Al Thani. En el macrismo confían en que esa relación estratégica abra la puerta al desembarco de fondos qataríes para inyectar capital en la institución, ya sea bajo la figura de una SAD directa o de esquemas mixtos de inversión.
Plan B y la disputa con el poder de la AFA
No obstante, Gaudio mantiene conversaciones con diversos sectores —entre ellos la agrupación “Gente de Independiente”— buscando no quedar encasillado en un solo espacio. Ante esa indefinición, el armado del PRO baraja un “Plan B”: la postulación del periodista deportivo Quique Sacco, esposo de María Eugenia Vidal, quien ya participó en la política del club y muestra mediciones favorables en los sondeos internos.
En la vereda opuesta, la contienda electoral asoma atravesada por la influencia directa de la Casa Madre del fútbol argentino. Cerca de Ritondo definen el escenario como una disyuntiva entre Gaudio y Luciano Nakis. Conocido mediáticamente como “El Secanucas”, Nakis —hijo del exdirigente Noray Nakis y actual presidente de Deportivo Armenio— se proyecta como el candidato que cuenta con el respaldo explícito de la AFA.
Sectores de la oposición recuerdan la histórica sintonía con la AFA en épocas de Julio Grondona e intentan capitalizar los beneficios deportivos que podría traer esa alianza. A cuatro meses de los comicios, la crisis futbolística aceleró una batalla de fondo que promete reconfigurar la vida institucional de Independiente, dividida entre la promesa de inversiones extranjeras y la alineación directa con el poder del fútbol local.