Las agencias de viajes dejaron de vender pasajes de Flybondi

Plataformas como Despegar y Almundo, junto a pymes del sector, suspendieron la venta de pasajes de Flybondi. A pesar del aval del Gobierno, las reiteradas cancelaciones, deudas y embargos convirtieron a la low cost en un riesgo operativo y financiero.

Flybondi. Foto: web

La crisis de Flybondi se profundizó drásticamente en las últimas semanas. A pesar de contar con la autorización oficial del Gobierno para comercializar boletos, las principales agencias de viajes del país decidieron darle la espalda a la compañía de bajo costo.

Puntos clave del freno a la venta de pasajes:

  • Retiro masivo: Grandes plataformas como Despegar y CVC (Almundo) suspendieron los vuelos.

  • Riesgo comercial: Las cancelaciones convirtieron la venta en un grave problema operativo y financiero.

  • Sanciones internacionales: Brasil prohibió la comercialización de pasajes a sus destinos clave.

  • Embargo judicial: Enfrenta un embargo por $1.500 millones tras reclamos de ARCA.

El desgaste con la aerolínea comenzó en agencias pequeñas de distintas provincias golpeadas por cancelaciones repentinas. Con el paso de las semanas y la baja calidad del servicio, las grandes plataformas online se sumaron a la medida para evitar reclamos.

Lo que inicialmente significaba un negocio rentable se transformó en un costo operativo insostenible para los intermediarios. La falta de previsibilidad derivó en pasajeros varados, pérdida de clientes y reclamos constantes que las agencias debieron afrontar con recursos propios.

Restricciones internacionales y reclamos en la región

Los inconvenientes operativos trascendieron las fronteras argentinas. En Perú, gremios como Apaai y Apavit denunciaron que los imprevistos de la low cost trasladaron costos a las agencias locales, afectando seriamente la regularidad de la ruta Puerto Iguazú-Lima.

El escenario empeoró con las duras medidas adoptadas por el gobierno de Brasil. La autoridad aeronáutica del país vecino prohibió la venta de pasajes a Florianópolis, Maceió, Salvador y Río de Janeiro, tras registrarse un índice de cancelaciones que alcanzó el 79% en julio.

Durante el primer semestre de 2026, la aerolínea concentró casi tres cuartas partes de las cancelaciones en Argentina. El pico crítico ocurrió el mes pasado, cuando la parálisis operativa fue total, derivando en tripulaciones suspendidas y protestas de excolaboradores por sueldos adeudados.

Embargos judiciales y pérdida de conectividad

A la tormenta operativa se le sumó un frente judicial complejo. Tres juzgados de Ejecuciones Fiscales ordenaron embargar las cuentas bancarias de la empresa por un monto cercano a los $1.500 millones, a raíz de una demanda presentada por la agencia tributaria ARCA.

A pesar de la crisis, la low cost continúa vendiendo pasajes de manera directa mediante su sitio web oficial. Mientras tanto, la firma oficializó la cancelación definitiva de sus vuelos hacia Jujuy, profundizando el aislamiento de varias economías regionales.

En el sector turístico lamentan la pérdida de mercado de la compañía. Expertos advierten que la menor oferta low cost perjudica a los destinos remotos, ya que encarece las tarifas generales y dificulta el acceso de nuevos viajeros.

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