Integrantes de la Gendarmería Nacional Argentina hallaron el cuerpo este miércoles alrededor de las 8:15 durante un patrullaje por la calle Túpac Amaru al 6300, casi esquina Campbell. Vecinos de la zona alertaron a la fuerza sobre la presencia de un hombre desvanecido a metros de las vías del ferrocarril.
Médicos del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) constataron el fallecimiento de José Luis Torres, de 40 años, quien residía en Túpac Amaru al 6200, a muy corta distancia de la escena.
Aunque las primeras versiones sugirieron un arrollamiento por parte de una formación ferroviaria, la ausencia de mutilaciones o traumatismos masivos llevó a los peritos a dudar de esa hipótesis. Fuertes indicios en el cadáver, como manchas de sangre en el rostro y una bufanda ceñida al cuello, reorientaron la causa. La fiscal Marisol Fabbro, al frente de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, asumió la investigación directa del hecho.
Las pruebas que desestimaron el accidente
Especialistas del Gabinete Criminalístico trabajaron en el lugar para levantar rastros y revisar la presencia de cámaras de seguridad públicas y privadas. Los familiares del hombre, quienes encontraron el cadáver al regresar de dejar a los niños en la escuela, rechazaron la idea de un siniestro desde el primer momento.
Los allegados remarcaron que Torres utilizaba muletas para desplazarse debido a una discapacidad motriz previa. Ambos elementos de apoyo aparecieron al lado del cuerpo sin rasguños ni fracturas. Una familiar de la víctima señaló ante los medios locales que las muletas estaban intactas mientras el cuerpo presentaba múltiples golpes, lo que tornaba improbable el impacto de una locomotora.
Asimismo, los vecinos del sector manifestaron no haber escuchado el accionar de frenos ni ruidos característicos del paso de un tren a esa hora de la mañana. La fiscalía ordenó el traslado del cuerpo al Instituto de Medicina Legal para realizar la autopsia correspondiente, estudio que determinará la causa física y el mecanismo del deceso.