Para moderar la inflación, el Gobierno flexibilizó la quita de subsidios a la luz y el gas, aplicando subas de hasta 1,75%. Además, postergó el incremento a los combustibles para evitar mayores presiones sobre los ingresos familiares.
Para moderar la inflación, el Gobierno flexibilizó la quita de subsidios a la luz y el gas, aplicando subas de hasta 1,75%. Además, postergó el incremento a los combustibles para evitar mayores presiones sobre los ingresos familiares.

Con el fin de evitar un traslado brusco de los costos internacionales a las boletas residenciales y amortiguar la presión sobre el costo de vida, el área energética de la Nación instrumentará una ampliación en la cobertura estatal para la electricidad y el gas natural durante el presente período. La medida fija correcciones promedio contenidas del 1,75% en el suministro eléctrico y del 1,40% en la red de gas, ubicándose por debajo de las fluctuaciones generales de precios del mes previo.
El ajuste del esquema contempla ampliar los bloques de consumo bonificado —fijando la franquicia eléctrica en 200 kWh mensuales frente a los 150 kWh previstos— y elevar los porcentajes de descuento dentro de las categorías de menores recursos. En simultáneo, las autoridades extendieron hasta el próximo mes la congelación de los tributos que gravan a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, evitando una suba adicional en las estaciones de servicio.
El freno parcial en el ritmo de quita de aportes gubernamentales busca dar un alivio temporal a la canasta básica familiar, la cual ha experimentado un severo incremento acumulado en los servicios públicos durante el último año. Aunque el proceso de regularización tarifaria logró recortar significativamente el volumen general de las transferencias del Tesoro desde el inicio de la gestión actual, los costos de abastecimiento durante los meses invernales demandaron un refuerzo extraordinario de fondos.
Actualmente, el sistema mantiene una cobertura mixta donde los usuarios finales asumen algo más de la mitad del costo real de generación y distribución, mientras que las partidas estatales sostienen la porción restante para evitar una pérdida de poder adquisitivo más pronunciada en los salarios.
Pagni explica que la caída del empleo formal y el empobrecimiento tensionan el tablero político. Para sostener el superávit, Caputo aplica medidas pragmáticas mientras Milei endurece su discurso para enviar señales de disciplina fiscal a los mercados financieros.
El exintendente de San Miguel, Joaquín de la Torre propuso desvincular 27 municipios del conurbano bonaerense de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa busca federalizar la administración de la zona, eliminar Ingresos Brutos y restarle 10 millones de votantes al padrón provincial.
Las transferencias automáticas a las provincias se estabilizaron en agosto con una variación casi nula (-0,1%). El repunte en la recaudación de Ganancias compensó la décima caída consecutiva del IVA, reflejo del estancamiento en el consumo interno.
Para moderar la inflación, el Gobierno flexibilizó la quita de subsidios a la luz y el gas, aplicando subas de hasta 1,75%. Además, postergó el incremento a los combustibles para evitar mayores presiones sobre los ingresos familiares.
Una mujer mató a una persona e hirió gravemente a otra en un ataque con cuchillo en Times Square. La agresora fue abatida por la policía de Nueva York tras intentar enfrentarlos; las autoridades descartaron móviles terroristas.
El gremio ATE de la aviación civil cumplirá un paro de 48 horas con franjas de tres horas por turno. La medida exigirá mejoras salariales y presupuesto para bomberos e inspectores, afectando operaciones comerciales sin suspender vuelos sanitarios u oficiales.
A cuatro años del atentado, la militancia peronista se moviliza a la residencia de Cristina Kirchner en Constitución. Con Máximo Kirchner como orador, el acto reclamará investigar a los autores intelectuales y medirá la tregua interna del espacio.
Ante la creciente morosidad, las entidades bancarias pasaron a pérdida unos 143 mil créditos irrecuperables por $4,4 billones. Paralelamente, el sector financiero expande programas de refinanciación para reestructurar las deudas de los clientes y evitar mayores caídas en cesación de pagos.