El Gobierno de Santa Fe habilitó la Unidad Penitenciaria N° 9 en la localidad de Recreo, un complejo que demandó una inversión provincial de 80 millones de dólares. Durante las primeras 24 horas posteriores a la puesta en marcha del establecimiento, las autoridades ejecutaron el traslado de 380 detenidos que permanecían alojados en diversas comisarías del departamento La Capital, entre ellas las seccionales Sub Segunda, 7°, 9°, 10° y 27°.
Ubicado sobre la calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11, el predio de la antigua Colonia Penal de Recreo fue transformado en una infraestructura de 475 celdas. El espacio cuenta con capacidad para albergar a 891 personas, distribuidas en tres subunidades operativas: dos módulos masculinos con 640 plazas y un sector femenino diseñado para 251 reclusas.
Descongestión policial y control penitenciario
Esta apertura forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria impulsado por la administración provincial. La iniciativa contempla la creación de más de 7.000 nuevas plazas durante la presente gestión, con la proyección de alcanzar una capacidad total superior a los 14.000 cupos en el sistema presidiario santafesino.
Según la información oficial, el traspaso sistemático de internos desde dependencias policiales hacia centros de detención especializados permitirá reasignar agentes a tareas directas de patrullaje y prevención del delito en la vía pública.
Durante la ceremonia de apertura, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó las características edilicias del predio: “Es la cárcel más moderna que hay en Argentina, con los muros, las rejas, el personal y la tecnología necesarias para permitirnos tener mejores niveles de seguridad“.