El historiador, ensayista y contador público Norberto Galasso falleció en la Ciudad de Buenos Aires a los 90 años. Nacido en julio de 1936, se consolidó como una de las figuras más prolíficas del revisionismo histórico argentino, abordando la investigación política desde una perspectiva popular y antiimperialista.
Más de 50 obras entre ensayos, biografías e investigaciones históricas publicó a lo largo de su carrera.
“Malditos de la historia” fue la denominación con la que reivindicó a figuras como Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y Manuel Ugarte.
1964 marcó su incorporación al Partido Socialista de la Izquierda Nacional, espacio desde donde articuló el marxismo con el peronismo.
Trayectoria intelectual y compromiso político
A lo largo de seis décadas de trabajo, Galasso articuló las ideas de la izquierda nacional con el pensamiento popular. Durante la última dictadura militar, tras sufrir la censura y el retiro de circulación de sus libros, dictó seminarios clandestinos en bares y casas particulares, en lo que se conoció como la “universidad de las catacumbas”. En 1973 había ejercido además como síndico en la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) bajo la dirección de Jauretche.
Entre sus publicaciones de mayor repercusión figuran Historia de la Argentina, la biografía Perón (ambas en dos tomos), Seamos libres, lo demás no importa nada. Vida de San Martín y Manuel Ugarte y la unidad latinoamericana. Su labor abarcó también la divulgación audiovisual a través de videoclases y el documental Galasso, pensar en nacional (2023), dirigido por Federico Sosa.
Reconocimientos y repercusiones de su fallecimiento
En 2024, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró su casa del barrio de Parque Chacabuco como sitio de interés cultural. Un año después, el Poder Ejecutivo nacional derogó su nombramiento como “embajador de la cultura argentina”, título que le había sido concedido en 2014.
Tras conocerse la noticia de su muerte, referentes de la cultura y la política nacional manifestaron su pesar. La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo despidió en sus redes sociales calificándolo como un “historiador imprescindible”, mensaje al que se sumaron dirigentes como Axel Kicillof, Daniel Filmus, Jorge Taiana y el historiador Felipe Pigna.
Fuentes consultadas: