El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que monitorea el reciente aumento en las tasas de morosidad crediticia en la Argentina. No obstante, la conducción del organismo internacional aclaró que la suba de la mora no representa un riesgo significativo para la estabilidad del sistema financiero nacional.
Tercera revisión: La misión del equipo técnico comenzará la semana del 21 de septiembre.
Nivel de endeudamiento: El pasivo total de las familias representa cerca del 8% del PBI.
Resguardo bancario: Las entidades cuentan con provisiones que cubren más del 85% de la mora.
Durante una conferencia de prensa brindada en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, llevó tranquilidad sobre el escenario, señalando que el nivel de endeudamiento de los hogares se mantiene en ratios bajos en comparación con otros países latinoamericanos.
La postura del FMI se conoció luego de que informes privados advirtieran un deterioro. Según la consultora 1816, la morosidad de los hogares trepó al 12,94% en julio, afectando a 23 de las 30 principales entidades financieras, mientras que el atraso del sector empresarial se ubicó en un 3,61%.
Las declaraciones de Kozack respaldaron los dichos recientes del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había descartado la preocupación del organismo respecto del sistema de crédito local durante la última cumbre del G20 celebrada en Estados Unidos.
Fecha confirmada para la tercera revisión del acuerdo
En el mismo encuentro con la prensa, la portavoz ratificó que la tercera revisión del programa económico comenzará en la semana del 21 de septiembre. En esa instancia, la delegación técnica evaluará el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias comprometidas por el Gobierno.
Kozack enfatizó que la prioridad principal para la Argentina sigue siendo fortalecer los marcos de políticas y la resiliencia. Para ello, instó a continuar con la recomposición de reservas, reducir los riesgos de financiamiento y preservar el ancla fiscal.
Asimismo, la representante del organismo multilateral elogió la reforma orientada a la independencia del Banco Central. La vocera consideró que consolidar la autonomía de la autoridad monetaria ayudará a profundizar el proceso de desinflación y mejorará los ingresos reales.
Infraestructura, mercados de crédito y financiamiento
El FMI remarcó que resulta indispensable ampliar el impacto positivo de la estabilización hacia la economía real. Pese a destacar la tracción de los sectores minero, energético y agropecuario, reclamó resolver cuellos de botella en infraestructura vial y ferroviaria.
En materia bancaria, el organismo abogó por profundizar los mercados de crédito en el país, impulsando mecanismos transparentes que permitan desarrollar opciones de financiamiento a largo plazo, con especial foco en las líneas hipotecarias.
En paralelo a las conversaciones con el FMI, el Palacio de Hacienda negocia con bancos internacionales un préstamo por 1.000 millones de dólares. La maniobra busca garantizar la cobertura de vencimientos de deuda sin recurrir a emisiones en los mercados globales.
Finalmente, el Fondo ponderó los logros alcanzados por la administración de Javier Milei, resaltando dos años consecutivos de superávit fiscal primario. Estos resultados, sumados a la desaceleración inflacionaria, consolidaron la confianza de los inversores internacionales.