Durante la recepción por el 77.º aniversario de la fundación de la República Popular China, realizada en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el diplomático asiático volvió a expresar el apoyo explícito de su país a la posición argentina.
Ante la presencia del canciller, Pablo Quirno, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la representación diplomática fundamentó este acompañamiento en los acuerdos bilaterales vigentes y en la reciprocidad de intereses geopolíticos entre ambas naciones.
El pronunciamiento oficial vinculó la postura sobre el archipiélago austral con la adhesión argentina al principio de Una Sola China, política que ambos gobiernos sostienen desde el establecimiento de sus relaciones diplomáticas hace 54 años.
La manifestación pública no representa un giro en la diplomacia de Beijing, sino la continuidad de una línea estratégica expresada anteriormente en ámbitos multilaterales como el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos.
Paralelamente a la definición política, la delegación oriental subrayó la relevancia económica del vínculo bilateral. En ese ámbito, el representante diplomático definió a su país como el segundo socio comercial de la Argentina y el principal comprador de productos agroindustriales, además de destacar herramientas financieras como el intercambio de monedas, las inversiones energéticas en Santa Cruz y la apertura de mercados para cereales locales.