Aumento de los atrasos
La morosidad de los créditos destinados a las familias habría alcanzado el 12,9% en julio, de acuerdo con el informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) citado por las fuentes analizadas. El indicador habría subido desde el 5,6% registrado un año antes.
La variación representa un aumento de 7,3 puntos porcentuales y más que duplica el nivel interanual. Sin embargo, la cifra debe ser corroborada con el informe oficial completo correspondiente a julio de 2026, debido a que parte de la documentación disponible vincula los valores de 5,6% y 3,2% con julio de 2025.
En el conjunto del sistema financiero, la irregularidad del crédito al sector privado habría llegado al 7,7%, frente al 3,2% de un año antes. Entre las empresas, el indicador habría avanzado al 3,6%, desde el 1,2% interanual.
El ratio de irregularidad mide la proporción de préstamos con problemas de pago sobre el total de la cartera. Por esa razón, su aumento puede responder tanto a un crecimiento de los saldos impagos como a una reducción del volumen total de crédito.
Menos crédito y más refinanciaciones
Según el material atribuido al BCRA, el saldo real de los préstamos al sector privado habría disminuido durante julio. Los créditos destinados al consumo habrían caído 2,3% en términos reales, mientras que las líneas comerciales habrían registrado una variación de -0,1%. Los préstamos con garantía real, en cambio, habrían aumentado 0,5%.
Dentro del financiamiento a las familias, la mora de los préstamos personales habría subido al 16,7%. También habría avanzado en las tarjetas de crédito, hasta el 12,8%, y en los créditos prendarios, hasta el 8,1%. La irregularidad de los préstamos hipotecarios se habría mantenido en 1,6%. Estas cifras también requieren confirmación directa en el informe oficial del período.
El Instituto Argentina Grande estimó que 5,6 millones de personas tenían deudas en situación irregular y que 3,4 millones se encontraban en la categoría considerada “irrecuperable”. La Central de Deudores del BCRA, según otra de las fuentes, registró 5,9 millones de personas con atrasos al considerar entidades financieras y proveedores no financieros.
Ambos datos no deben sumarse. Una misma persona puede registrar obligaciones impagas en los dos segmentos. Además, la categoría “irrecuperable” describe una situación crediticia de alto deterioro, pero no demuestra por sí sola que la deuda no pueda recuperarse.