Dorada S.A., firma perteneciente al cordobés Grupo Beltrán, anunció el cierre definitivo de la fábrica de margarinas Dánica en la localidad bonaerense de Llavallol. A través de un aviso en el ingreso del predio, la conducción empresarial confirmó que las operaciones industriales cesarán el próximo 30 de septiembre, tras agotarse el plazo acordado para la actividad reducida de envasado.
Antecedentes y conflicto laboral
La decisión afectó de manera directa a 30 empleados que permanecían operativos en el establecimiento. La representación de los trabajadores, a cargo del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA), solicitó una audiencia urgente ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. El gremio denunció la imposibilidad de ingreso del personal al predio y la falta de recepción de telegramas formales.
Estructuras directivas de la empresa señalaron que la determinación obedeció a un extenso proceso de dificultades económicas, productivas y operativas que afectaron la viabilidad del predio. La firma indicó que abonará las indemnizaciones según la Ley de Contrato de Trabajo e iniciará la parada de las instalaciones bajo normativas medioambientales.
El establecimiento de Llavallol atravesó interrupciones previas en su producción. En abril de 2020, la planta cerró de forma temporal en medio de disputas salariales, situación revertida tras mediación estatal. Hacia fines de 2024, la compañía abrió un programa de retiros voluntarios que redujo el personal de 150 a cerca de 40 operarios, reanudando tareas bajo un esquema limitado en febrero de 2025.
Reestructuración y producción remanente
Informes financieros presentados por la empresa en 2023 registraron que el costo salarial representaba el 8,7% del costo total de producción. Pese a esa cifra, la estrategia corporativa viró hacia la tercerización de la línea de margarinas. De manera paralela, el grupo mantendrá en funcionamiento su planta de aderezos ubicada en el Parque Industrial Ferreyra, en la provincia de Córdoba.
Iniciada a fines de la década de 1930 por el inmigrante danés Christian Boll, la marca comenzó la elaboración de margarinas vegetales en 1963. Durante las décadas siguientes, la firma cambió de manos corporativas, pasando por el grupo brasileño BRF en 2011 hasta su adquisición por el Grupo Beltrán en 2018.
Perspectivas del sector alimentario
El desenlace en Llavallol refleja transformaciones estructurales en el mercado de aderezos y grasas comestibles, donde otras firmas competidoras también redefinieron sus esquemas comerciales durante los últimos años.
La resolución final de los puestos de trabajo en el predio bonaerense dependerá de las negociaciones que entablen las partes en la sede del Ministerio de Trabajo provincial.