La novela de los octavos de final de la Copa Argentina llega a su fin. Luego de la postergación de la semana pasada, el Comité Ejecutivo de la AFA se reunirá este martes para emitir su fallo definitivo sobre el expediente del escandaloso Boca-Vélez, disputado el pasado 2 de septiembre en el estadio Mario Alberto Kempes.
El conflicto estalló cuando la dirigencia del equipo de Liniers presentó un reclamo formal exigiendo que se le dé el partido por ganado por alineación indebida. El argumento central de Vélez radica en que el entrenador Rodolfo Arruabarrena incluyó a seis futbolistas extranjeros en la planilla oficial, superando el límite de cinco permitido por el reglamento. Los foráneos anotados por el club de la Ribera fueron Álvaro Montero, Leandro Lozano, Carlos Palacios, Sebastián Villa, Enner Valencia y Ángel Romero, quien finalmente no sumó minutos.
Frente a esta acusación, la defensa de Boca se sostiene en dos pilares. Por un lado, argumentan que al no haber ingresado el delantero paraguayo al campo de juego, no existió ningún tipo de ventaja deportiva, reduciendo el hecho a un simple “error administrativo” que debería castigarse con una multa económica y no con penas deportivas. Por otro lado, el club se apoya en un antecedente reciente del fútbol femenino, donde Belgrano realizó seis cambios ante Lanús y la AFA decidió desestimar el pedido de puntos, manteniendo el resultado (3-1) y aplicando únicamente una infracción reglamentaria.
Mientras en los despachos de la calle Viamonte se define quién se quedará con el boleto a la próxima instancia tras el 0-0 y la posterior victoria xeneize en los penales, hay un tercer actor expectante. Racing Club ya aguarda por la resolución, dado que enfrentará al ganador de este escritorio en los cuartos de final, un duelo programado para el próximo domingo 27 de septiembre en el estadio Gigante de Arroyito.