La abogada Adela González confirmó su renuncia a la representación legal de Paula, la mujer que denunció al músico Joaquín Levinton por violencia física, psicológica y abuso sexual. La letrada adoptó la decisión debido a discrepancias profesionales sobre la exposición pública que su entonces clienta realizó en medios de comunicación.
La salida se conoció mediante un escrito en el que la profesional indicó que su alejamiento respondió a “diferencias de índole personal y profesional” resguardadas bajo secreto.
Posteriormente, en declaraciones vertidas en el programa Sálvese Quien Pueda, González profundizó sobre su postura: “Yo la verdad que no trabajo con este tipo de causas de esta manera. No mediatizo a las víctimas”.
Desacuerdos en la estrategia legal
La controversia surgió cuando la denunciante ofreció una entrevista televisiva en el ciclo A la Barbarossa mientras la letrada participaba de un trámite en tribunales. Al finalizar sus tareas judiciales, la abogada tomó conocimiento de la aparición mediática de su representada.
González explicó que su consejo técnico apuntaba a evitar intervenciones públicas antes de consolidar el expediente. “Mi consejo profesional hacia Paula era que no salga en los medios, que no hablara hasta que no tengamos todo lo judicial presentado”, manifestó la abogada, quien destacó sus 20 años de ejercicio en el fuero penal resguardando a personas afectadas por delitos contra la integridad sexual.
Durante la entrevista, la letrada precisó también la situación del trámite judicial. Aclaró que solicitó remitir la presentación al Juzgado Número 6, donde figuraba un expediente previo archivado hace dos años por falta de ratificación y pericias. “No es que la prueba fue insuficiente, no es que él fue sobreseído de la causa”, puntualizó la abogada.