El TSJ Dejó Firme el Fallo que Castiga la Envenenada Masiva de Canes
Un resonante episodio de crueldad animal y corrupción institucional llegó a un punto de no retorno en la provincia de Córdoba. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ratificó la sentencia a cuatro años de cárcel efectiva impuesta a Germán Facchín, quien se desempeñó como intendente de la localidad del norte cordobés, Deán Funes. El máximo órgano judicial de la provincia consideró probado su rol como instigador intelectual de la matanza ocurrida en el año 2013, donde perdieron la vida 211 perros tras consumir alimentos contaminados con sustancias tóxicas en la vía pública.
La resolución adoptada por el alto tribunal confirma el fallo que había dictado previamente la Cámara Octava del Crimen, estableciendo el mecanismo legal conocido como doble conforme. Si bien el exjefe comunal transitó todo el proceso judicial en condición de libertad ambulatoria, este nuevo revés en los tribunales cordobeses deja la pena al borde de la ejecución efectiva, marcando un precedente histórico en materia de sanción penal para funcionarios públicos vinculados con el maltrato hacia los animales.
Un Operativo Meticuloso, Empleados Condenados y la Trama del Envenenamiento
El expediente judicial desnudó la utilización del aparato municipal y recursos estatales para llevar a cabo una logística exterminadora. Según quedó acreditado en la causa, la máxima autoridad de la comuna aprovechó su posición jerárquica para dar órdenes directas al personal de la guardia urbana y áreas de inspección. De esta manera, cinco trabajadores municipales recibieron condenas de tres años de prisión en suspenso tras ser identificados como los autores materiales del hecho: Diego Oscar Allendes, Juan Santos Márquez, Darío Mercedes Palomeque, Pablo Daniel Palomeque y Roque Enrique Quinteros Nievas.
La investigación reconstruyó con precisión el accionar de la banda durante la fatídica madrugada del 28 de abril de 2013. En aquella jornada, los agentes recorrieron estratégicamente diversos barrios del ejido urbano repartiendo albóndigas de carne cargadas con un potente veneno. La simultaneidad de los ataques en diferentes cuadrantes de la ciudad y el volumen de cebo utilizado permitieron a los peritos judiciales demostrar que no se trató de un hecho aislado, sino de una acción planificada y coordinada desde las oficinas de la administración local.
Indignación Popular, Lucha Vecinal y la Cuenta Regresiva para la Cárcel
El ataque generó en su momento una inmensa ola de indignación social en la población de Deán Funes y en todas las organizaciones protectoras de la provincia, que durante años marcharon pidiendo justicia por las mascotas y por los animales en situación de calle que perecieron de forma agónica. La gravedad del caso radicó además en el severo riesgo al que se expuso a la salud pública de la comunidad, dado que los cebos tóxicos quedaron esparcidos al alcance de niños y vecinos en veredas y plazas públicas.
Con este fallo definitivo del TSJ de Córdoba, la causa entra en su tramo final para que el exfuncionario cumpla su castigo tras las rejas. Los tribunales evaluaron que los inspectores actuaron bajo el mando directo del exintendente, quien proveyó los insumos para llevar adelante la matanza. A la espera de las notificaciones formales de ejecución, la ratificación judicial cierra un trágico capítulo del fuero penal cordobés, enviando un mensaje contundente sobre los límites de la función pública y el delito de crueldad animal.