Detenidos y heridos
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que hubo más de 2.000 detenidos en todo el país y más de 600 policías, gendarmes y bomberos heridos, una cifra que calificó de provisoria. Otros balances difundidos tras el domingo elevan esos números a unos 2.400 detenidos y 1.000 efectivos heridos.
En París, la Prefectura de Policía registró 855 detenciones, una cifra récord. De ellas, 517 personas seguían bajo custodia el domingo, 171 de ellas menores. En Lyon, el prefecto informó unos 100 policías heridos y 160 detenidos.
El domingo, el presidente Emmanuel Macron habló al país por televisión. En un mensaje de ocho minutos, dijo sentir “ira y vergüenza” por la destrucción y pidió no confundir a los manifestantes y sus “legítimas reivindicaciones” con los saqueadores. “Los que han destruido deben pagar”, afirmó, y prometió una respuesta “implacable”.
El mandatario también pidió a sindicatos y partidos que condenen la violencia sin ambigüedades, aseguró apoyo a los comerciantes afectados y reclamó “nuevas tácticas policiales sobre el terreno lo antes posible”.
La renuncia que no fue
El ministro Nuñez ofreció su renuncia el domingo, pero Macron le pidió que siguiera en el cargo. Según la Presidencia, le ordenó “garantizar plena transparencia sobre los fallos de planificación y de recopilación de inteligencia que condujeron a la violencia”.
“Presenté mi renuncia porque soy responsable de todo lo que está ocurriendo”, explicó Nuñez a la radio France Inter. El ministro reconoció que las autoridades “perdieron el control” en algunas grandes ciudades y atribuyó la violencia a “hordas de alborotadores y saqueadores” y a “activistas de extrema izquierda”.
El Louvre, cerrado
Este lunes se sumó un nuevo foco de protesta: estudiantes de la Escuela del Louvre, con el apoyo de dos sindicatos, bloquearon el acceso al Museo del Louvre, el más visitado del mundo, que no pudo abrir a las 9 (hora local). Los manifestantes se movilizaron en apoyo al movimiento estudiantil y para denunciar la “represión policial”.
Mientras tanto, la coordinación de los chalecos amarillos, el movimiento que surgió en 2018 contra el costo de vida, anunció nuevas manifestaciones para el próximo sábado.