Grabaciones telefónicas, sospechas familiares y la hipótesis de un tercero
En el ámbito estrictamente judicial, el entorno directo de la víctima dio un paso decisivo al incorporar una serie de mensajes de voz a la causa. Se trata de archivos de WhatsApp enviados por la docente antes de perder total conectividad con sus allegados. En esos audios, la mujer comentaba haber arribado a la estancia El Curupí mientras aguardaba que la fueran a buscar a caballo para hacer el último tramo hacia el colegio rural.
Aunque las pericias iniciales confirmaron que la educadora efectivamente ingresó al establecimiento educativo, sus parientes más cercanos dudan fuertemente sobre lo que ocurrió después. Uno de los hijos de la mujer, Sebastián, contó públicamente que contrataron representación letrada particular para seguir de cerca el expediente. Además, el joven puso el foco en un texto sospechoso enviado desde el teléfono de su madre la jornada de su desaparición: remarcó que el mensaje fue inusualmente escueto y por escrito, algo que no era la costumbre de su mamá, ya que siempre se comunicaba mediante notas de audio, lo que alimenta la hipótesis de que alguien más usó el celular.
El peón bajo arresto, peritajes clave y la sombra de un cruce legal polémico
En el centro del entramado policial continúa detenido Ernesto Ezequiel Bordón, un peón de la zona imputado por falso testimonio. Durante un procedimiento de allanamiento llevado a cabo en la vivienda del sospechoso, los efectivos policiales lograron secuestrar cuatro armas blancas y prendas de vestir con manchas de color rojizo. Todo este material fue enviado urgentemente al laboratorio forense para determinar si los restos corresponden a sangre humana y realizar eventuales cotejos genéticos.
El detenido había manifestado inicialmente ante el personal policial que la docente había sido asesinada y tirada en un sector de bañados, aunque sin señalar culpables ni indicar la ubicación exacta del cuerpo. No obstante, la defensa técnica del peón afirmó que tales dichos no tienen validez legal debido a que el acusado habría sufrido golpizas y coacciones durante el arresto inicial. El letrado sostuvo que su cliente se desdijo de esa versión e insistió en que padece serias limitaciones para comprender el trámite judicial, por lo que solicitará una revisión psicológica integral.