En el taller que la cooperativa mantiene en Barracas, dentro del Centro Metropolitano de Diseño, el trabajo avanzó con muestras, pruebas de color y estampado. Marisa Serrano, integrante de la Cooperativa Textil San Cayetano, explicó a La Redacción que el pedido llegó en un momento crítico para la organización y que se convirtió en una oportunidad para sumar a una red de talleres de todo el país.
“Fue salvador y maravilloso, que nos ayuda no solo a nosotros como cooperativa, sino a toda una red textil que va a formar parte de la confección de las estolas”, afirmó Serrano.
Un encargo con alcance federal
Según Serrano, la Conferencia Episcopal Argentina contactó a la cooperativa porque ya conocía su trabajo con Cáritas Argentina. La institución solicitó un presupuesto y definió el diseño de las estolas, que incluye motivos religiosos y una imagen de la Virgen.
La cooperativa presentó varias muestras para ajustar tamaños, colores y terminaciones. Esa etapa demandó unas dos semanas. Después compró los insumos, entre ellos más de 40 rollos de tela, y envió las piezas cortadas a talleres de distintas provincias.
“Muchas cosas quedan acá en Buenos Aires y otras se van a Pichanal, a Madryn, a Iruya, a Rosario”, detalló Serrano. La mayoría de las estolas se estampa en Buenos Aires; luego la Conferencia Episcopal Argentina recibirá las prendas y organizará su entrega a los sacerdotes.
La producción no recae únicamente en San Cayetano. La cooperativa coordina el trabajo con unidades productivas de una red textil federal, integrada por talleres ubicados en provincias y en zonas alejadas de las capitales. Para Serrano, esa distribución convierte el encargo en un trabajo colectivo.
“Vamos a ser quienes confeccionemos esto para todo un país, para muchos de los curas y de las personas que forman parte de la Iglesia”, dijo.