— A diferencia de lo que se escuchó en el primer juicio que, incluso, tuvieron vos y tu hermana Gianinna hasta cierto señalamiento sobre el cuidado y acompañamiento a tu padre.
“Si, trataron de desviar la causa para señalarnos a nosotras como las acusadas, no pudieron llevarlo adelante porque nada sostenía eso, pero desde ese momento sabíamos que podían pedir cualquier cosa”.
— Por eso, también, fueron muy importantes las medidas de prueba que se presentaron en el juicio, las conversaciones, los chats, los audios.
“Claro, los abogados de los acusados muchas veces pidieron que no sean tenido en cuenta, pero los defendimos, eran nuestra prueba también. Hablar mal de alguien no te convierte en culpable, ya lo sé, pero quedó claro cómo se dirigían, como hablaban, las formas”.
— Se escucharon, en algunos audios de de los imputados y sobre ustedes. Cosas como “les comí la cabeza”, “las voy a dar vuelta” .
“Terrible, me preguntó a veces cómo es que no nos dimos cuenta que nos manipulaban de esa manera”
— Fernando Burlando, el abogado de Gianinna y tuyo, sostuvo desde el primer momento que se montó un plan para asesinar a tu papá.
“Yo estoy alineada al pensamiento de mi abogado. Pero también, aún, en la bronca tuve que aprender a escuchar. Más allá del veredicto, a mi papá nadie me lo devuelve. Yo necesito entender; de los descuidos médicos, de cómo lo aislaron, cómo es que no podían hacerle los chequeos a ver cómo estaba”.
— Si bien aquí se juzga las potenciales culpabilidades de los profesionales de la salud en los días previos al fallecimiento de tu papá ¿sostenes la responsabilidad de Matías Morla?
“¿Quiénes contrataban a los médicos? El, Morla y Maximiliano Pomargo. Ellos también debieran estar imputados, y si no lo están es porque aquí se juzgó otra cosa. Hay preguntas que no tienen respuesta, otra: ¿Por qué la hermana de Matías Morla recibía el 10% del sueldo de Luque y de Casachov?”