— Teniendo en cuenta la
magnitud del evento, ¿prevén un derrame de reservas hacia localidades y valles
turísticos cercanos como Punilla, Sierras Chicas o Calamuchita?
— Sí, principalmente de la mano
de quienes aprovechen el fin de semana extra largo sumado por el Gobierno
nacional. Aquellas personas que viajen para el evento y decidan extender su
estadía probablemente pernocten en ciudades cercanas, generando un movimiento
turístico imprevisto en los valles.
Aun así, sigue siendo una
proyección: hoy la ciudad de Córdoba todavía cuenta con plazas disponibles. No
estamos frente a un escenario de desborde total donde los peregrinos deban
trasladarse obligatoriamente a Villa Carlos Paz, Alta Gracia o Río Ceballos por
falta de camas. El ritmo decisivo de contrataciones se verá en los días
inmediatamente previos al acontecimiento.
— ¿Cuentan con una estimación
del impacto económico global que dejará este hito en la provincia? Hay
versiones que incluso lo comparan con el volumen de dieciocho ediciones del
Cosquín Rock.
— No manejamos una cifra de
referencia económica porque no existen antecedentes comparables para esta época
del año ni con un evento de semejante naturaleza. Es un hecho inédito y los
números reales se medirán a posteriori.
Respecto a las comparaciones con
festivales como Cosquín Rock, considero que son erróneas: en un festival el
flujo de público es disperso y con otra dinámica de consumo, mientras que aquí
la concurrencia estará concentrada de manera puntual e intensiva en torno a la
misa. La contención dentro del predio está bien diagramada por las autoridades,
pero la verdadera prueba de fuego será la infraestructura urbana y los accesos
si efectivamente arriba un millón de personas a la ciudad. Hasta que el evento
no concluya, cualquier balance monetario es meramente especulativo.
La previa de la visita papal
muestra a una plaza cordobesa atenta pero cautelosa. Alejandro Moroni dejó en
claro que, lejos de un colapso prematuro de plazas, el sector hotelero mantiene
disponibilidad y espera que las confirmaciones efectivas se consoliden sobre la
fecha. Mientras tanto, la gastronomía vislumbra oportunidades puntuales en los
accesos al predio de FADEA y en la desconcentración masiva de la jornada, a la
espera de que el flujo de visitantes dinamice tanto la capital como las
localidades serranas adyacentes.