Elon Musk confirmó este viernes un cambio de rumbo radical para Tesla: a mediados de 2027, la compañía cesará definitivamente la producción del Cybertruck en su Gigafábrica de Texas. La decisión responde a un combo letal para el vehículo futurista: un fuerte desplome en la demanda estadounidense y la imposibilidad de ingresar al mercado europeo por su diseño de acero inoxidable.
A través de su cuenta en la red social X, el magnate intentó suavizar el anuncio. Aseguró que se trata del “mejor auto que Tesla ha producido” y admitió que su salida marca “el fin de una era”. Sin embargo, la interrupción de esta línea tiene un objetivo claro: liberar la capacidad instalada de la planta de Austin para acelerar la fabricación del “Cybercab”, el vehículo autónomo que Musk posiciona como la piedra angular del futuro de Tesla.
Los números detrás del fin del Cybertruck
Las entregas de la pick-up, que comenzaron con bombos y platillos a finales de 2023, nunca lograron acercarse a las proyecciones iniciales del CEO, quien soñaba con despachar 250.000 unidades anuales.
Según datos de Kelley Blue Book, el último año Tesla logró colocar apenas 20.237 unidades en Estados Unidos, lo que representa un derrumbe interanual del 48% frente a los 38.965 vehículos registrados en 2024.
“No tiene sentido seguir adelante con esto cuando no está cumpliendo sus objetivos”, sentenció Andy Palmer, ex director ejecutivo de Aston Martin. “Sin duda, esto solo representará un error de redondeo en el balance general de Tesla, pero las estadísticas hablan por sí solas”.
A este fracaso comercial se sumó un obstáculo insalvable: Europa. El diseño anguloso y los bordes afilados del Cybertruck lo volvieron incompatible con las estrictas normativas de seguridad vial del Viejo Continente, particularmente en lo referido al impacto con peatones. “En cualquier lugar donde exista una normativa de seguridad peatonal, el Cybertruck no podrá circular”, agregó Palmer.
Por su parte, el analista automotriz Felipe Muñoz amplió la perspectiva del fracaso, recordando que otras marcas como Ford también sufrieron con sus modelos eléctricos de carga. “Todos perdieron la competencia porque las camionetas eléctricas no son populares en Estados Unidos”, explicó.
Todo al “Cybercab”: el futuro es la inteligencia artificial
Con el Cybertruck fuera de los planes a largo plazo, Tesla busca redefinir su identidad. El objetivo de Musk es desplazar a la firma del negocio automotriz tradicional para consolidarla como un gigante de la inteligencia artificial y la robótica avanzada.
El estandarte de esta nueva era es el Cybercab, un vehículo con puertas de mariposa que prescinde por completo de volante, pedales y espejos. Este modelo está diseñado para abastecer una futura red global de robotaxis operada por la compañía. “Cybertruck fue una plataforma de desarrollo tecnológico increíble y sigue viva a través del Cybercab”, reflexionó en X Wes Morrill, ingeniero jefe del proyecto saliente.
Aunque Tesla ya inició pruebas comerciales remuneradas con una pequeña flota de Cybercabs en Austin durante septiembre, el camino no está libre de obstáculos. La empresa actualmente enfrenta el escrutinio de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), que exige precisiones para garantizar que el nuevo vehículo autónomo cumpla efectivamente con los estándares federales de seguridad vial.