El canciller iraní se mostró dispuesto a un pacto “tranquilizador” sobre el enriquecimiento de uranio tras reunirse con enviados de Donald Trump.
El canciller iraní se mostró dispuesto a un pacto “tranquilizador” sobre el enriquecimiento de uranio tras reunirse con enviados de Donald Trump.

El canciller de Irán, Abás Araqchi, confirmó este sábado su disposición a alcanzar un acuerdo sobre el enriquecimiento de uranio que satisfaga las demandas de seguridad de Estados Unidos, aunque bajo una premisa inamovible: la actividad atómica es un “derecho inalienable” de Teherán.
El anuncio llega tras una serie de conversaciones indirectas en Omán, donde la delegación iraní mantuvo contacto con figuras clave del entorno de Donald Trump, como su emisario Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner.
El objetivo primordial del encuentro fue desactivar una confrontación militar inminente, dado que Estados Unidos mantiene una flota de guerra y un portaaviones en la región como señal de advertencia.
Desde Washington, el presidente Trump mostró una inusual cautela optimista. “Parece que Irán quiere llegar a un acuerdo con muchas ganas”, afirmó el mandatario, confirmando que las partes volverán a reunirse a principios de la próxima semana.
Sin embargo, la diplomacia de Trump sigue acompañada de su característica política de presión máxima. Simultáneamente a los diálogos, el presidente firmó una orden ejecutiva que amenaza con aranceles masivos a cualquier país que compre bienes o servicios de Irán. Esta medida busca asfixiar económicamente a Teherán mientras se negocia en la mesa, una táctica que busca forzar concesiones rápidas.
A pesar de la apertura al diálogo nuclear, el canciller Araqchi dejó claras las “zonas prohibidas” para Irán. Durante una entrevista con Al Jazeera, el diplomático fue tajante: el programa de misiles balísticos “nunca será negociable”.
Esta postura choca directamente con las aspiraciones de Washington y sus aliados regionales, como Israel y las potencias del Golfo, quienes ven en estos misiles una amenaza existencial.
El trasfondo de esta negociación es sombrío. En enero, Trump amenazó con ataques directos tras la represión interna en Irán, una opción que fue frenada por la mediación de Arabia Saudita y Catar. En respuesta, Araqchi lanzó una advertencia final: si Estados Unidos golpea territorio iraní, Irán “atacará sus bases en la región”.
Con la mirada puesta en la próxima semana, el mundo observa si este acercamiento en Mascate es el inicio de una paz duradera o simplemente una tregua temporal en una relación marcada por la desconfianza mutua.
Las labores de reconstrucción tras los devastadores incendios en Altadena sufren marcadas demoras por el temor de las cuadrillas ante las redadas del ICE. Las detenciones de obreros han paralizado obras, mientras el gobierno defiende estos operativos en los lugares de trabajo.
Gabriel Boric reapareció activamente en la escena política tras dejar la Presidencia de Chile. Desde el llano, combina autocríticas sobre su gestión con cuestionamientos al proyecto del gobierno de José Antonio Kast, buscando reorganizar y dinamizar a la oposición.
El Gobierno de Perú declaró el estado de emergencia por 60 días en cinco distritos de Ayacucho tras el sismo de magnitud 7,2. La medida busca agilizar recursos para atender a cientos de afectados y reparar infraestructuras, viviendas y escuelas dañadas.
El vocero de Hamás minimizó el hallazgo de cometas artesanales en poblados israelíes limítrofes, asegurando que se trataba de juguetes infantiles. Sin embargo, el Gobierno de Israel advirtió que responderá con mayor intensidad militar ante cualquier objeto que cruce la frontera.
Andy Burnham concretará su primer viaje internacional a Kiev para copresidir la reunión de la Coalición de Voluntarios.
Las intensas precipitaciones en Caracas y los estados Miranda y Aragua provocaron el desbordamiento de ríos y deslices de tierra, dejando al menos seis personas desaparecidas. Decenas de viviendas e infraestructuras sufrieron graves anegamientos, mientras los equipos de rescate mantienen la búsqueda.
El Gobierno de España desestimó las aspiraciones del régimen marroquí respecto a Ceuta y Melilla, reafirmando que ambas son ciudades bajo soberanía española. Madrid enfatizó que constituyen límites territoriales de la Unión Europea e innegociables desde el plano diplomático.
El empate dejó al “Xeneize” en el décimo lugar en la zona A, mientras que la “Academia” quedó duodécimo en el grupo B.