El Congreso de la Nación es hoy el epicentro de una disputa política que definirá el marco legal del trabajo y la seguridad juvenil en Argentina. Pasadas las 11 de la mañana, el bloque de La Libertad Avanza y sus aliados lograron el quórum de 40 senadores para dar inicio a la última sesión del período extraordinario. El debate, que se prevé maratónico, abordará primero el nuevo Régimen Penal Juvenil —una discusión que demandaría al menos seis horas— para luego dar paso a la Ley de Modernización Laboral.
El inicio de la sesión no estuvo exento de controversias reglamentarias y gestos políticos. La bancada del peronismo, que bajó al recinto una vez conformado el quórum, expresó un rechazo tajante a través de su jefe de bloque, José Mayans. El legislador formoseño denunció que la reforma “viola la Constitución” y alertó sobre el impacto del Fondo de Cese Laboral (FAL), asegurando que afectará el sistema previsional. “Nuestro bloque vota en pleno en contra de esta ley, que va a causar serios problemas sociales”, sentenció Mayans, marcando una grieta profunda con la propuesta oficialista.
Un dato que captó la atención de los analistas fue la ausencia de la senadora tucumana Sandra Mendoza, quien responde al gobernador Osvaldo Jaldo. Su falta de presencia en las bancas se interpreta como un posible gesto de la provincia hacia la Casa Rosada en medio de las negociaciones por fondos y recursos. Mientras tanto, en los palcos, la presencia de familiares de víctimas de delitos generó malestar en la oposición, que alegó un incumplimiento del acuerdo previo para mantener las galerías despejadas durante el tratamiento de la baja de imputabilidad.
Desde el oficialismo, Patricia Bullrich defendió la celeridad de las reformas. Sobre la pata laboral, destacó que la ley permitirá convenios específicos por empresa y provincia, además de poner límites estrictos a las cuotas sindicales “solidarias”, reduciéndolas al 2%. Respecto a los menores, Bullrich fue tajante: “Las conductas tienen consecuencias siempre; Argentina es el único país de la región que no había adaptado su legislación antigua de la dictadura”. En el recinto también se encuentra el ministro del Interior, Diego Santilli, coordinando los apoyos con los bloques aliados del PRO y la UCR.
En las inmediaciones del Palacio Legislativo, el clima es de máxima alerta. Tras los incidentes y detenciones registrados más temprano en el Obelisco, diversas columnas sindicales y de partidos de izquierda se concentran frente al Congreso bajo un control policial estricto. El Gobierno apuesta a cerrar la jornada con ambas leyes sancionadas, permitiendo que el presidente Javier Milei presente estos resultados como hitos de su gestión durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias el próximo domingo.