La celulitis, esa irregularidad en la piel que afecta principalmente a muslos, caderas y glúteos, sigue siendo uno de los motivos de consulta estética más frecuentes. Sin embargo, la ciencia es clara: no se elimina completamente. Según un reciente informe de la Cleveland Clinic, aunque la predisposición genética y los factores hormonales son determinantes —afectando mayoritariamente a las mujeres—, es posible mejorar su apariencia mediante una combinación de tecnología médica y hábitos de vida saludables.
La dermatóloga Shilpi Khetarpal enfatiza que, si bien el mercado está inundado de productos milagrosos, la evidencia científica es escasa para la mayoría de ellos. Las cremas con cafeína o retinol, por ejemplo, no ofrecen una solución permanente y pueden causar reacciones adversas. Del mismo modo, técnicas populares como el cepillado en seco o los masajes manuales solo generan una mejoría visual de apenas unas horas, sin alterar la estructura interna del tejido conectivo.
Tratamientos médicos con respaldo científico
Para quienes buscan resultados más profundos, la FDA ha reconocido ciertos procedimientos mínimamente invasivos que actúan sobre las bandas fibrosas debajo de la piel:
Terapia de ondas acústicas: Utiliza ondas de baja intensidad para estimular el tejido. Según la Cleveland Clinic, el 90% de los pacientes reporta satisfacción con la mejora visual.
Láser: Un método que rompe las fibras rígidas responsables de los hoyuelos. Los resultados pueden mantenerse por un año o más.
Subcisión: Mediante una pequeña aguja, el especialista corta los cordones de tejido conectivo que “tiran” de la piel hacia abajo. Este tratamiento ofrece una de las mayores durabilidades, con efectos de hasta dos años.
El rol del estilo de vida
Más allá de los consultorios, los especialistas coinciden en que el entrenamiento de resistencia y el ejercicio cardiovascular (correr o andar en bicicleta) son esenciales. El objetivo no es solo quemar grasa, sino aumentar la masa muscular, lo que tensa la piel y reduce la visibilidad de los hoyuelos.
En cuanto a la nutrición, se recomienda priorizar alimentos integrales, proteínas magras y una hidratación constante. Una dieta rica en antioxidantes favorece la producción de colágeno, mejorando la elasticidad cutánea. Por el contrario, el sedentarismo y el consumo de ultraprocesados ricos en sal y azúcares exacerban la inflamación y la retención de líquidos, empeorando el cuadro.