La ruptura matrimonial entre la conductora televisiva y el exfutbolista alcanzó una instancia de exposición pública tras meses de hermetismo. Anderson, de 42 años, describió el final de su vínculo como un proceso de esclarecimiento personal.
Según sus recientes declaraciones, un episodio puntual durante su última etapa de convivencia en el exterior le permitió modificar la percepción que mantenía sobre su matrimonio con el actual director técnico.
Instantes de tensión marcaron el cierre de 2025 para la familia, que se conoció en 2007 en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz. El proceso de divorcio, que continúa en los tribunales a marzo de 2026, contempla la organización de la vida de sus hijos: Bastian, Lola y Emma.
La prioridad de la madre se centró en la contención emocional de los menores, quienes atraviesan la transición residencial tras el regreso definitivo de la modelo a la Argentina.
Paralelamente a los trámites legales, la situación logística presentó desafíos para Demichelis, de 45 años. Su desempeño profesional en España generó dificultades habitacionales que condicionaron el régimen de visitas con sus descendientes.
Por su parte, Anderson reconoció haber recurrido a asistencia terapéutica profesional para transitar el duelo de la separación, desmintiendo versiones sobre nuevos vínculos sentimentales en su presente inmediato.