La vicegobernadora de Entre Ríos, Alicia Aluani, encabezó este jueves en Paraná la presentación de la plataforma provincial de carga de datos del Observatorio de Primera Infancia (OPIER). La herramienta centraliza información georreferenciada sobre nutrición, salud y educación de la población infantil en todo el territorio provincial.
El sistema unifica indicadores de 120.000 niños y niñas menores de seis años, con el objetivo de visibilizar las brechas sociales existentes. Según los datos presentados, el 32% de la infancia entrerriana reside en hogares bajo la línea de pobreza, mientras que el 62% de los hogares con menores enfrenta algún tipo de carencia básica. Estas cifras surgieron de la articulación con el Censo 2022 y relevamientos locales recientes.
La plataforma permite realizar consultas interactivas por departamento y localidad, facilitando el monitoreo de variables críticas como la mortalidad infantil, los esquemas de vacunación y el acceso a jardines maternales.
Durante el acto en Casa de Gobierno, se destacó que en las zonas rurales el riesgo nutricional alcanza al 35% de los menores de seis años, una cifra que exige intervenciones territoriales urgentes.
El desarrollo tecnológico fue realizado con recursos propios y cuenta con el respaldo técnico de organismos como UNICEF Argentina, el CONICET y el Ministerio de Capital Humano de la Nación. El OPIER se integra formalmente al Observatorio de Políticas de Infancia (OPIS) nacional, lo que posiciona a la provincia como un referente en la gestión de políticas públicas basadas en evidencia.
La secretaria de Niñez provincial, María Eva Koutsovitis, explicó que la herramienta facilitará a los municipios la toma de decisiones en tiempo real. Mediante mapas interactivos, los funcionarios podrán identificar las zonas con mayores niveles de desprotección para asignar recursos de manera directa. La plataforma ya se encuentra disponible para su consulta en el sitio oficial del gobierno entrerriano.
La digitalización de estos indicadores sociales expone una realidad compleja que la provincia deberá gestionar con recursos concretos. Ante la precisión de los datos obtenidos, queda por ver si las administraciones locales lograrán transformar estas estadísticas en programas que reduzcan efectivamente la pobreza infantil en el corto plazo.