El representante permanente de la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Saeed Iravani, envió este lunes una carta formal al Secretario General, Antonio Guterres.
En el documento, el diplomático expresó una profunda preocupación por una serie de mensajes publicados en redes sociales el pasado 5 de abril de 2026, atribuidos a la presidencia de los Estados Unidos, donde se anunciaba la intención de atacar objetivos civiles estratégicos.
Iravani denunció que el mandatario estadounidense hizo mención directa a la destrucción de centrales eléctricas y puentes en territorio iraní. Según el texto entregado al Consejo de Seguridad, estas declaraciones constituyen una incitación directa al terrorismo y una evidencia clara de la intención de cometer crímenes de guerra bajo el marco del derecho internacional humanitario.
La infraestructura como blanco
El embajador iraní enfatizó que el ataque deliberado contra bienes esenciales para la supervivencia de la población civil representa un acto de barbarie. En su misiva, comparó la naturaleza de estas advertencias con las tácticas utilizadas por grupos extremistas como el ISIS, señalando que incluso tales organizaciones se habían abstenido de realizar declaraciones tan imprudentes en el pasado.
La carta detalló que el mensaje del 5 de abril fijaba el martes 7 de abril como el “Día de Ataque a Centrales Eléctricas”. Para la delegación de Irán, esto busca sembrar el terror e infligir daños irreparables a la población no combatiente, lo cual vulnera las resoluciones vigentes sobre la protección de civiles en conflictos armados.