La solicitud formal del Gobierno vasco para llevar la obra de Picasso a Bilbao por el 90º aniversario del bombardeo de Gernika generó un fuerte cruce entre Madrid y Euskadi. Mientras el lehendakari apela a la “reparación simbólica”, los expertos del Museo Reina Sofía advierten que el cuadro no resistiría un traslado.













