SAMANTA SCHWEBLIN HACE HISTORIA: EL CUENTO CONQUISTA EL MILLÓN DE EUROS

La autora argentina se alzó con la primera edición del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana por su libro “El buen mal”. En una ceremonia en Barcelona, el jurado presidido por Rosa Montero destacó la maestría de Schweblin para redefinir los límites de lo real. El galardón, dotado con un millón de euros, posiciona al relato …

Samanta Schweblin, se corona como referente global de los cuentos.

La literatura argentina vuelve a ocupar el centro de la escena internacional, esta vez de la mano de una de sus voces más perturbadoras y precisas. Samanta Schweblin ha sido distinguida con el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, un galardón que irrumpió en el calendario literario con la misma fuerza que las historias de la autora: descolocando lo establecido. Con su obra El buen mal, Schweblin se impuso ante finalistas de la talla de Enrique Vila-Matas y Héctor Abad Faciolince, llevándose una dotación de un millón de euros que iguala al histórico Premio Planeta.

El jurado, liderado por la escritora española Rosa Montero, fue contundente al premiar una obra que no solo confirma el talento de la autora de Distancia de rescate, sino que eleva al género del cuento a una categoría de prestigio comercial que suele estar reservada a la novela. “Es un reconocimiento al género del cuento”, afirmó una Schweblin visiblemente emocionada, quien a sus 48 años se consolida como la referente ineludible de la narrativa breve contemporánea.

“El buen mal”: Una disección magistral de lo inquietante

La crítica ha recibido a El buen mal con un entusiasmo casi unánime, describiéndolo como una pieza de relojería emocional donde lo cotidiano se vuelve una trampa. Es justo decir que Schweblin ha perfeccionado aquí su “teoría del descolocamiento”: esa capacidad de hacernos volver a mirar un objeto común hasta que este revela su naturaleza extraña o amenazante.

Dentro de este volumen, destaca con un brillo propio el cuento “El ojo en la garganta”. En este relato, la autora logra una proeza narrativa: construye una metáfora física sobre la imposibilidad de decir y la angustia de observar lo prohibido. La crítica especializada ha señalado que este texto es, quizás, la cima de su carrera; una pieza donde el suspenso no surge de lo externo, sino de una anatomía fantástica que se siente brutalmente real. Schweblin escribe con la precisión de un cirujano y la crueldad de un niño curioso; en este cuento, la sensación de asfixia es tan palpable que el lector termina, literalmente, buscando aire.

Otro de los puntos altos es “Las cosas que dejamos atrás”, donde explora la memoria y el despojo con una melancolía que rara vez se encuentra en el género del terror o lo extraño. Es en estos momentos donde Schweblin demuestra que no solo busca asustar o incomodar, sino destruir, como decía Simone Weil, “una parte del mal que hay en nosotros” a través de una atención absoluta y despiadada.

Mecenazgo y “Soft Power” en el aeropuerto

El premio no ha estado exento de polémicas. Financiado por Aena (la gestora de aeropuertos con 51% de acciones del Estado español), la irrupción de una empresa de transportes en el mundo de las letras con una suma tan abultada generó cuestionamientos en España. ¿Es pertinente que el Estado patrocine un premio que iguala al Planeta en medio de debates sobre el gasto público? El presidente de Aena, Maurici Lucena, fue claro: se trata de una inversión en “soft power” para la cultura hispana.

Más allá del debate financiero, la victoria de Schweblin es una declaración de principios. Premiar a una cuentista argentina —una “excepción”, en palabras de la propia autora— frente a los gigantes de la novela, es un gesto de audacia literaria. El compromiso de Aena de distribuir miles de ejemplares entre sus trabajadores y administraciones locales asegura que el universo enrarecido de Samanta se filtrará en la vida cotidiana de miles de personas.

Con este triunfo, la autora de Pájaros en la boca rompe el techo de cristal de los géneros “menores”. El buen mal no es solo un libro de cuentos; es un artefacto de alta precisión que nos recuerda que la normalidad es apenas un acuerdo social frágil, y que la verdad profunda solo aparece cuando nos animamos a mirar lo que está fuera de lugar. Hoy, esa mirada le ha valido el premio más cuantioso de la lengua española, confirmando que lo raro es, en realidad, lo más humano que tenemos.

Nota escrita por:
Te recomendamos...