La república islámica de Irán endureció su postura este jueves al rechazar de plano cualquier restricción a su programa nuclear, una de las exigencias centrales de la administración de Donald Trump. Mohamad Eslami, jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán, calificó las demandas de las potencias occidentales como “deseos que quedarán enterrados”, profundizando la incertidumbre sobre el reciente y precario acuerdo de paz.
La advertencia de Teherán surge mientras el Líbano atraviesa su jornada más sangrienta desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, con más de 200 muertos y 1.000 heridos tras bombardeos israelíes en Beirut. Irán sostiene que los ataques violan los términos del alto el fuego, mientras que Benjamin Netanyahu y la Casa Blanca niegan que el frente libanés fuera parte de las cláusulas originales del pacto.
Cruce de advertencias entre Washington y Teherán
El clima de confrontación se mantiene en niveles máximos a pesar del anuncio del cese de hostilidades. Mientras Donald Trump advirtió que las fuerzas estadounidenses golpearán a Irán “aún más fuerte que antes” si no cumple el acuerdo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, exigió apagar el fuego de inmediato bajo amenaza de represalias explícitas.
La disputa técnica sobre el uranio es el mayor escollo. EE.UU. insiste en desmantelar y retirar las reservas de material radiactivo para evitar que Irán fabrique una bomba atómica. Sin embargo, Teherán insiste en que su programa es pacífico y que no aceptará condiciones que socaven su soberanía tecnológica, un tema que será central en las próximas conversaciones diplomáticas.
Cita clave en Islamabad
Este fin de semana, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, encabezará una delegación en Pakistán para intentar rescatar el acuerdo. Se espera que allí se discutan puntos críticos como la seguridad en el Estrecho de Ormuz y el futuro del programa de misiles iraní.
La reunión en Islamabad es vista por analistas internacionales como la última oportunidad para evitar que el alto el fuego colapse definitivamente. Mientras tanto, en el terreno, Israel confirmó la baja de Ali Yusuf Harshi, asistente clave del líder de Hezbollah, asegurando que continuará operando con “fuerza y precisión” contra el grupo terrorista respaldado por el régimen de los ayatolás.