La investigación por la muerte de Alejandro Zalazar (29), el anestesista hallado sin vida en su departamento de Palermo el pasado 20 de febrero, tomó un giro tras detectarse irregularidades en la escena del hecho. La justicia puso la lupa sobre dos médicas residentes, compañeras o allegadas a la víctima, por la presunta manipulación y sustracción de dispositivos electrónicos.
Zalazar, residente del Hospital Rivadavia, falleció aparentemente por una sobredosis de propofol y fentanilo, drogas de uso estrictamente hospitalario que se suministraba a través de una vía conectada a su pie. El hallazgo de estos fármacos reveló un entramado de consumo y sustracción de estupefacientes en centros de salud de la Ciudad de Buenos Aires.
Chantal Leclercq (27): Residente del Hospital Rivadavia. Una testigo declaró haberla visto manipular el teléfono de Zalazar mientras la Policía realizaba pericias. Su vivienda en el barrio cerrado Santa Bárbara fue allanada y se secuestró su celular para determinar si borró evidencia.
Delfina Lanusse (29): Cámaras de seguridad la captaron saliendo del edificio con una tablet en la mano tras el hallazgo del cuerpo. Se investiga si el dispositivo pertenecía a la víctima.
Red de robo de fármacos y “fiestas de propofol”
El fallecimiento de Zalazar disparó causas paralelas por la sustracción de drogas para consumo personal. Una de las denuncias fue radicada por el Hospital Italiano, donde ya fueron imputados Delfina Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri (45).
Según la investigación liderada por el fiscal Lucio Herrera, existiría una red organizada que robaba estupefacientes hospitalarios para realizar eventos privados denominados “fiestas de propofol”. En estos encuentros, se realizaba una administración controlada de drogas bajo la supuesta supervisión de profesionales, exponiendo una grave crisis de consumo dentro del sistema de salud.
Situación procesal de las involucradas
Hasta el momento, ni Leclercq ni Lanusse han sido imputadas formalmente en la causa específica que investiga el fallecimiento de Zalazar, la cual se encuentra bajo la órbita del fiscal Eduardo Cubría. Sin embargo, Lanusse ya está procesada en la causa por el robo de fármacos del Hospital Italiano. Las autoridades buscan recuperar el iPad de la víctima para acceder a información que podría ser vital para esclarecer las últimas horas del médico y las responsabilidades de su entorno