Florencia Tesouro regresó al Sanatorio Otamendi este miércoles debido a una severa reacción adversa a la medicación que recibía para paliar un cuadro de neuralgia del trigémino.
La complicación se manifestó días después de un alta médica previa, cuando la actriz comenzó a presentar hematomas, erupciones cutáneas y picazón intensa en diversas partes del cuerpo.
Los especialistas diagnosticaron el síndrome de DRESS, una respuesta inmunológica grave que requiere internación inmediata para evaluar el compromiso de los órganos internos y estabilizar el sistema hematológico.
El origen de esta crisis de salud se remonta a principios de marzo, cuando Tesouro fue diagnosticada con una pulpitis que derivó en una afección del nervio trigémino. Esta patología es reconocida en el ámbito médico por generar dolores faciales invalidantes, lo que obligó a la paciente a iniciar un tratamiento farmacológico intensivo.
Sin embargo, la respuesta de su organismo a los medicamentos desencadenó la actual emergencia clínica, interrumpiendo la leve mejoría que le había permitido celebrar su cumpleaños recientemente.
Personal médico del sanatorio porteño dispuso la realización de un hemograma completo y estudios de control estricto para supervisar la evolución del síndrome. Esta afección no solo presenta síntomas visibles en la piel, sino que puede alterar los niveles de glóbulos blancos y afectar el funcionamiento hepático o renal.
Tesouro confirmó su estado a través de sus redes sociales, donde se mostró visiblemente afectada por la recurrencia de sus problemas de salud y la incertidumbre sobre los plazos de su recuperación definitiva.