El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona retomó su actividad este jueves 23 de abril de 2026 con declaraciones que helaron la sangre de los presentes. El principal testimonio fue el del médico de emergencias Juan Carlos Pinto, quien firmó el acta de defunción y describió con crudeza técnica —pero también con una honestidad brutal— los últimos momentos en la casa de Tigre.
Estado del cuerpo: Pinto definió al Diez como un “globo”, debido a un edema generalizado y la acumulación de líquido en el abdomen (ascitis).
Internación precaria: El profesional aseguró que en la habitación “no había nada”: ni oxígeno, ni desfibrilador, ni monitores.
Muerte previa: Las livideces cadavéricas indicaban que Maradona llevaba entre 2 y 5 horas fallecido antes de que llegara la ambulancia.
El impacto visual fue tal que Gianinna Maradona, presente en la sala, se tapó los ojos para evitar ver las imágenes de su padre sin vida que se proyectaron para acompañar el relato técnico. El ambiente se volvió irrespirable entre sollozos y el silencio sepulcral de los abogados ante la contundencia de las pruebas.
El crudo detalle de la “no reanimación”
Uno de los momentos más fuertes de la audiencia ocurrió cuando el Dr. Pinto admitió una situación de profunda humanidad y dilema ético. Según su relato, cuando llegó a la casa del barrio San Andrés, la familia se encontraba en un estado de negación total y le suplicaban que continuara con las maniobras de RCP, a pesar de que Diego ya no tenía pulso ni signos vitales.
“La familia me pidió que siga con RCP, les dije que sí, pero no lo hice. Ya estaba muerto. Lo que hice fue entrar nuevamente a la habitación, cerrar la puerta para que no entrara ningún familiar, y emprolijar el cuerpo”, confesó el médico ante los jueces.
Pinto explicó que el edema (hinchazón) del cuerpo era tan evidente que debió haberse advertido días antes. Según su análisis, el líquido en el abdomen y la cara hinchada eran señales claras de una falla multiorgánica que no fue atendida a tiempo, reforzando la hipótesis de la fiscalía sobre el abandono de persona y el homicidio con dolo eventual.
Leopoldo Luque y la defensa bajo presión
Para el final de la jornada está previsto que el neurocirujano Leopoldo Luque, principal imputado en la causa, amplíe su declaración indagatoria. Luque solicitó hablar nuevamente para responder a los puntos que Gianinna Maradona expuso el pasado martes, intentando desvincularse de la responsabilidad operativa de la internación.
Mientras tanto, en las afueras de los tribunales, los fanáticos mantienen sus banderas y altares improvisados, siguiendo minuto a minuto un juicio que busca determinar si la muerte del ídolo máximo fue un final inevitable o el resultado de una negligencia médica criminal. La declaración de los primeros policías que ingresaron a la vivienda será el próximo paso para terminar de reconstruir la escena de aquel fatídico mediodía de noviembre.