La peatonal Florida recuperó este jueves postales de grandes lanzamientos internacionales. El desembarco oficial de Miniso en la Argentina provocó un fenómeno de consumo masivo liderado por centennials y adolescentes, quienes desde las 5 de la mañana montaron un acampe improvisado para ser los primeros en cruzar el umbral del nuevo local.
Extensión récord: La fila superó las cinco cuadras de largo poco antes de la apertura.
Estética “fandom”: Muchos jóvenes asistieron con prendas rojas (color de la marca) o caracterizados como personajes de animé.
Estrategia de marketing: Los primeros 200 clientes recibieron obsequios especiales, lo que incentivó la vigilia nocturna.
Este fenómeno de “marea roja” sobre la peatonal porteña se suma a otros hitos recientes de marcas globales como Decathlon o Victoria’s Secret, confirmando el renovado interés de las cadenas internacionales por establecer tiendas físicas de gran escala en el país.
Un plan de expansión de US$ 50 millones
Detrás del color y los peluches virales, el arribo de Miniso representa una de las apuestas comerciales más agresivas del año. La compañía anunció un plan de inversión de 50 millones de dólares destinado a la apertura de 100 tiendas en territorio argentino durante los próximos 60 meses.
Empleo directo: Se estima la creación de entre 800 y 1.000 puestos de trabajo.
Ubicaciones: Los locales, de entre 200 y 600 m², se ubicarán en zonas de alto tránsito, shoppings y aeropuertos.
Estándar global: A diferencia de puntos de venta previos a la pandemia, este es el primer desembarco con estándares oficiales de la casa matriz.
Fundada en 2013 en Guangzhou, China, la marca ya tiene presencia en 112 países con más de 7.700 tiendas. Su éxito radica en una oferta que combina diseño funcional, precios competitivos y una rotación constante de productos que suelen convertirse en tendencia en redes sociales como TikTok.
El “Minuto ganador” y el caos festivo en el centro
La inauguración no fue solo un corte de cinta tradicional. Para dinamizar la jornada, la empresa organizó desafíos que llevaron la adrenalina al máximo. El más comentado fue el “Minuto ganador”, un juego donde clientes seleccionados tuvieron 60 segundos para recorrer la tienda y llevarse todo lo que lograran cargar en sus manos sin costo alguno.
Además, se escondieron tres tickets premiados entre las góndolas de artículos para el hogar, papelería y belleza, lo que generó una búsqueda frenética apenas se abrieron las persianas a las 12:30 del mediodía.
La tienda de la calle Florida marca el inicio de una etapa que busca replicar en Buenos Aires el éxito de las flagship stores de Madrid o Ciudad de México. Con el foco puesto en el público joven, Miniso apuesta a que la experiencia de compra física y la viralización digital sostengan su ambicioso ritmo de crecimiento en un mercado argentino que, a pesar de la coyuntura, respondió con un entusiasmo desbordante.