En una mañana de definiciones legislativas, el diputado Cristian Ritondo puso un freno a la celeridad que el Ejecutivo pretende imprimirle a la reforma política. Este lunes 27 de abril, el líder de la bancada del PRO aclaró que, aunque son aliados estratégicos de La Libertad Avanza, la eliminación de las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) requiere una discusión mucho más profunda que la planteada originalmente por la Casa Rosada.
Falta de diálogo: Ritondo lamentó que el proyecto llegara al Congreso sin consultas previas con su bloque.
Tercera vía: Propuso alternativas intermedias antes que una eliminación total.
El factor UCR: Recordó que el interbloque debe consensuar con el radicalismo, que ya manifestó su rechazo a la medida.
“No tiene que ser blanco o negro, puede haber un término medio: puede haber primarias y que no sean obligatorias, o que sean solo para partidos o frentes que no llevan lista única”, sugirió Ritondo en diálogo con Radio Rivadavia.
El reclamo por la falta de “consenso aliado”
Uno de los puntos más álgidos de la declaración fue la mención a la falta de coordinación interna entre el oficialismo y el PRO. Ritondo subrayó que no hubo reuniones previas con figuras clave como Martín Menem (presidente de la Cámara baja) o Gabriel Bornoroni (titular del bloque de LLA).
Incluso, llamó la atención sobre la falta de contacto con Diego Santilli, actual Ministro del Interior y hombre de origen PRO, en lo que respecta a la letra chica de esta reforma:
Posición partidaria: El PRO todavía no ha fijado una postura unificada como partido ni como bloque.
Discrecionalidad: Ritondo reconoció el derecho del Ejecutivo a enviar el proyecto, pero aclaró que el PRO tomará su propia decisión tras el análisis correspondiente.
Hacia un 2027 sin PASO obligatorias?
La estrategia de Ritondo parece apuntar a una flexibilización del sistema más que a su desaparición. Al proponer que las primarias solo se realicen en espacios con competencia interna real o que se elimine la obligatoriedad para el ciudadano, el PRO intenta salvar la herramienta de selección de candidatos sin cargar con el costo político del gasto que el Gobierno busca recortar.
De fondo, la discusión también roza la supervivencia del interbloque con la UCR. El radicalismo considera a las PASO una herramienta vital para su despliegue territorial y su estructura partidaria, por lo que una adhesión automática del PRO al plan libertario podría quebrar la alianza legislativa que hoy sostiene varios proyectos clave del oficialismo.