El consorcio Southern Energy (SESA) definió la adjudicación de las obras civiles para el gasoducto que conectará la cuenca neuquina con el Golfo San Matías. La Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por la argentina Víctor Contreras y la italiana SICIM resultó ganadora del contrato principal. Por su parte, la firma neuquina Oilfield Production Services (OPS) obtuvo la licitación para la instalación de la planta compresora.
La decisión de las operadoras integradas por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG se basó en criterios económicos. El consorcio ganador presentó una propuesta de 533 millones de dólares, cifra que representó un ahorro de aproximadamente el 16% respecto a la oferta presentada por Techint-Sacde. Esta última sociedad había construido gran parte de la infraestructura energética reciente del país, incluyendo el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur.
Competencia internacional y local
El resultado de la licitación marcó la entrada de nuevos actores al mercado de infraestructura local. La compañía italiana SICIM, con operaciones en 26 sedes globales, debutará en el país asociada a Víctor Contreras, una constructora con cinco décadas de trayectoria en el sector. En el proceso también participó la estadounidense Pumpco, subsidiaria de MasTec, que sumó su tercera derrota consecutiva en concursos locales.
La planta compresora, pieza fundamental para el transporte de gas, quedó bajo responsabilidad de OPS. El director de la empresa, Carlos Pérez, consolidó así el crecimiento de su firma en proyectos estratégicos de la región. OPS superó en la compulsa a constructoras de largo recorrido como BTU, Pecom y la propia Sacde.