El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como productiva la reunión mantenida este jueves con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca. Durante el encuentro, que se extendió por tres horas e incluyó un almuerzo de trabajo, ambos líderes abordaron temas complejos relacionados con el comercio bilateral, la seguridad regional y la explotación de minerales críticos.
Al finalizar la jornada, el presidente brasileño informó en la embajada de su país la creación de equipos binacionales para resolver disputas arancelarias. Estos grupos tendrán un plazo de 30 días para presentar propuestas que permitan eliminar las tasas impositivas a productos brasileños, que actualmente enfrentan restricciones bajo la denominada Sección 301 de la legislación estadounidense.
Cooperación y seguridad regional
La agenda de seguridad ocupó un lugar central en la discusión. El mandatario brasileño propuso la formación de un grupo de trabajo extendido a otros países de Sudamérica para combatir el crimen organizado.
Durante el diálogo, Lula manifestó que el enfoque no debe ser estrictamente militarizado, sino que requiere de alternativas económicas para las poblaciones vulnerables.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Darío Durigan, detalló que se profundizará el intercambio de información aduanera para detectar el lavado de dinero y el tráfico de armas.
Según datos oficiales, la cooperación previa permitió incautar más de media tonelada de equipamiento irregular procedente de Estados Unidos en el último año. El objetivo actual es integrar las operaciones del Servicio Federal de Impuestos de Brasil con el IRS estadounidense.