En una jornada clave para el esquema de poder parlamentario, el oficialismo logró consolidar su influencia sobre áreas estratégicas de control mediante la designación de Sebastián Pareja al frente de la Comisión Bicameral encargada de supervisar a los organismos de inteligencia. La elección del legislador, figura central de La Libertad Avanza en territorio bonaerense y estrecho colaborador de la Secretaria General de la Presidencia, marca un hito en la arquitectura política interna, permitiendo que el círculo más cercano al mandatario supervise la actividad de una SIDE que hoy se encuentra bajo la órbita de Santiago Caputo. Tras su nombramiento, Pareja aseguró que su gestión se enfocará en profesionalizar estas instituciones y alejarlas de los intereses partidarios que, según su visión, las desvirtuaron en el pasado.
La conformación de este cuerpo legislativo, que se caracteriza por el secretismo de sus deliberaciones, incluye en la vicepresidencia al senador del PRO Martín Goërling, garantizando un bloque de conducción afín a la Casa Rosada y desplazando las aspiraciones previas de otros aliados de la centroderecha. Esta nueva estructura reemplaza la anterior impronta opositora de la comisión, aunque mantiene entre sus vocales a referentes del peronismo y el radicalismo. Mientras tanto, en la central de inteligencia, Cristian Auguadra —quien cuenta con el respaldo del asesor presidencial Caputo— continúa al mando operativo, configurando un escenario donde la supervisión parlamentaria y la ejecución ejecutiva quedan en manos de sectores alineados con la actual administración.
Simultáneamente, el Congreso oficializó la puesta en marcha de otros tres organismos bicamerales con una fuerte impronta libertaria. En la comisión destinada a evaluar la validez de los decretos presidenciales, la senadora María Belén Monte de Oca asumió la presidencia, pese a los reclamos del justicialismo por la falta de proporcionalidad en el reparto de cargos. Por otro lado, la designación de autoridades para la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, ahora liderada por Vilma Bedia y Nicolás Mayoraz, sugiere un giro conservador en la selección de futuros funcionarios del área. Finalmente, la seguridad interior también quedó bajo tutela del oficialismo con el diputado Santiago Pauli a la cabeza, completando un esquema de control que refuerza la hegemonía de La Libertad Avanza en las mesas de seguimiento de las fuerzas federales.