El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Pekín este miércoles para mantener una cumbre bilateral con su homólogo chino, Xi Jinping. El viaje representó la primera visita de un jefe de Estado estadounidense a este país en casi nueve años, tras el último viaje realizado por el propio Trump en 2017. El vicepresidente chino, Han Zheng, recibió al mandatario en el aeropuerto de la capital, donde se desplegaron los honores oficiales correspondientes.
La agenda formal de las reuniones de dos días incluyó una recepción en el Gran Salón del Pueblo, una visita al Templo del Cielo y un banquete de Estado. El negociador comercial estadounidense, Scott Bessent, mantuvo previamente tres horas de conversaciones con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en el aeropuerto de Incheon, en Corea del Sur, las cuales fueron calificadas por los medios oficiales locales como francas y constructivas.
Cabe destacar que esta cumbre ocurrió en un contexto de debilitamiento político para el gobierno estadounidense. Diversas encuestas ubicaron el índice de aprobación pública de Trump por debajo del 40%, su nivel más bajo desde el inicio de su actual mandato.
Las tensiones económicas internas en Estados Unidos aumentaron debido a la inflación, que se situó en el 3,8% en abril, impulsada por los altos precios de la energía derivados de la guerra con Irán.
El conflicto en Oriente Próximo cumplió 10 semanas y provocó el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula la quinta parte del petróleo mundial. El bloqueo comercial restó 2,5 millones de barriles de crudo diarios al mercado global. Ante este escenario, la Casa Blanca buscó el apoyo de Pekín para influir sobre el gobierno de Teherán y restablecer el tráfico marítimo en la región afectada.
La delegación estadounidense estuvo conformada por 17 ejecutivos de los sectores tecnológico, financiero y agrícola. Entre los asistentes destacaron el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk; y el director ejecutivo saliente de Apple, Tim Cook. Asimismo, acudieron los representantes de firmas financieras como Blackstone, BlackRock y Goldman Sachs.