El establecimiento fabril La China amaneció este martes con candados en sus accesos y un cartel directivo que notificó la paralización de las actividades. Los empleados se concentraron este miércoles en los alrededores de la planta para exigir la reapertura de la mayor productora avícola del país, que arrastra problemas operativos tras una caída en la faena diaria de 700.000 a 200.000 unidades.
La empresa emitió un comunicado donde argumentó que la medida respondió a los constantes conflictos con los sindicatos de la carne y de la alimentación. La dirección de la firma señaló la existencia de huelgas, trabajo a desgano, ausentismo y bloqueos violentos hacia el personal que pretendía cumplir sus tareas. Según la organización, las instancias de diálogo se agotaron sin garantizar las condiciones de seguridad para operar.
Por otra parte, los registros financieros expusieron un escenario de vulnerabilidad económica subyacente. La compañía acumuló 1.813 cheques rechazados por un valor total de $29.333.390.645. Asimismo, los operarios reclamaron el pago de la quincena (70% de la segunda de abril y la totalidad de la primera mitad de mayo).
Antecedentes y reestructuración
Las dificultades en la filial entrerriana sumaron varios meses de vigencia. A comienzos de año, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y el ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, mediaron en un paro de diez días originado por el atraso en el pago de sueldos y aguinaldos. Para intentar sostener los puestos, las partes acordaron un esquema de cuatro días semanales de labor, donde el lunes no se ejecutaba faena y se liquidaba al 65% del salario.
El achicamiento de la estructura del grupo empresarial se profundizó durante el último período. En noviembre del año pasado, Granja Tres Arroyos clausuró de forma definitiva su planta de Becar y trasladó a sus 270 operarios a las instalaciones de La China.
Un proceso similar ocurrió en la planta de Tristán Suárez, en Buenos Aires, donde se desvincularon a 200 operarios, y en la firma Wade, de la misma propiedad, que reportó parates por deudas salariales.
El mercado internacional
La raíz de la reestructuración comenzó a fines de 2024, cuando la empresa solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis a nivel nacional, el cual no obtuvo la aprobación formal.
Los directivos asociaron el impacto al brote de influenza aviar y a la contracción del mercado de China, destino que representaba el 33% de sus exportaciones avícolas y disminuyó al 25%. Esta situación obligó a volcar los excedentes al comercio doméstico.
Actualmente, el 34% de la sociedad pertenece a la corporación estadounidense Tyson Foods, la cual adquirió dicho paquete en 2022. En el sector industrial circularon versiones sobre una posible adquisición total de las acciones por parte de la firma extranjera, aunque los portavoces de la administración local evitaron realizar comentarios al respecto.
La parálisis de la planta pampeana interrumpió una trayectoria de 65 años de la familia De Grazia en el rubro alimenticio. Los próximos días determinarán si las negociaciones con los representantes de los trabajadores permitirán restablecer el equilibrio operativo de la cadena avícola regional o si la firma ingresará en una fase de reconversión definitiva bajo capitales internacionales.