El ex campeón del US Open 2009, Juan Martín Del Potro, se pronunció públicamente este miércoles a través de sus canales oficiales, doce días después del robo perpetrado en su domicilio de la localidad bonaerense de Tandil. El deportista expresó su gratitud hacia las autoridades judiciales y policiales por la resolución del caso, aunque reconoció que las pérdidas emocionales son definitivas.
El hecho aconteció el viernes 15 de mayo en una propiedad ubicada sobre la calle Dabilos al 1400, en el barrio Don Bosco. La madre del extenista constató que los delincuentes rompieron una ventana del salón principal entre las 17 y las 19 horas para ingresar a la vivienda.
El botín y la caída de la banda
La denuncia policial especificó inicialmente la sustracción de una cadena de oro, una alianza matrimonial con la inscripción “Patri 23/12/1983”, una raqueta Babolat y dos relojes fuera de funcionamiento. Posteriormente, la familia amplió la declaración y detalló la pérdida de 1000 dólares, un reloj Rolex, perfumes importados, indumentaria y medallas obtenidas por el atleta durante su trayectoria profesional.
La investigación, a cargo del fiscal de la causa, Marcelo Eguzquiza, junto con la Delegación Departamental de Investigaciones de Azul, derivó en la detención de cuatro ciudadanos chilenos y un argentino.
El grupo delictivo poseía antecedentes por robos a atletas de la NBA y la NFL en Estados Unidos. La captura se consolidó tras detectar una infracción vial en la Ciudad de Buenos Aires del automóvil Chevrolet Astra bordó en el que se trasladaban los sospechosos.
Los detenidos de nacionalidad chilena fueron identificados como Ignacio Zuñiga Cortes y Bastián Jiménez Freraut, ambos de 23 años, quienes poseían alerta roja de Interpol. El resto de la organización estaba conformada por Rodolfo Cartes Escobar, de 35 años, Alfredo Espinosa Gallardo, de 23 años, y el ciudadano argentino Walter D’Amelio, de 39 años.