Exhibición de registros y contradicciones en el tribunal
La testigo Hilda Horovitz completó su declaración testimonial en el juicio oral por la causa conocida públicamente como Cuadernos. Luego de sufrir una descompensación en la jornada del martes, la ciudadana regresó a los tribunales de Comodoro Py para responder los cuestionamientos de la fiscalía y de las defensas técnicas sobre los elementos de prueba recolectados de su teléfono celular.
Durante la audiencia, la fiscal general Fabiana León y el fiscal auxiliar Nicolás Cordromaz reprodujeron un conjunto de audios y fotografías que datan de mediados de 2017.
Entre el material exhibido se destacaron imágenes de cuatro bolsos vacíos, los cuales Horovitz reconoció como los mismos que aportó al inicio de la investigación judicial. Según especificó la declarante, el exchofer Oscar Centeno trasladaba dichas pertenencias sin contenido hacia el dormitorio de la vivienda que compartían.
El Ministerio Público Fiscal expuso además una fotografía donde se observaba un bolso con bandas elásticas y un billete de 100 dólares. Ante las preguntas de las partes involucradas, la testigo aclaró que ella misma obtuvo esa fotografía para enviarla al exfuncionario Roberto Baratta, y precisó que el billete estadounidense era falso.
Vínculos con excolaboradores y reclamos económicos
El tribunal examinó las comunicaciones mantenidas entre Horovitz y Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner. Los audios revelaron que la testigo entregó una serie de documentos, planos de propiedades y remitos pertenecientes a Centeno a Emiliano Pinto, hijo de Quiroga, con el objetivo de presionar a Baratta para obtener asistencia financiera.
Los registros telefónicos expusieron mensajes donde la mujer reclamaba un depósito mensual de 2.000 pesos para mantener la reserva de la información recopilada furtivamente durante un viaje del chofer a Salta. A pesar de la literalidad de los textos presentados por los funcionarios judiciales, la declarante evitó calificar sus acciones como una maniobra extorsiva.
La abogada defensora Elizabeth Gómez Alcorta interrogó a la testigo sobre las características personales de Centeno. Horovitz describió al conductor como una persona de temperamento variable y admitió haber actuado como su testaferro, señalando que su motivación para resguardar copias de los documentos radicaba en situaciones de violencia física e infidelidades.