La muerte de Carlos Alberto “El Indio” Solari provocó un sismo político y cultural que se debate con urgencia en los pasillos del poder. Ante el impacto de la noticia y la inminente movilización de cientos de miles de fanáticos, diversos bloques de la oposición solicitaron formalmente al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que habilite las instalaciones del Congreso de la Nación para realizar un funeral de Estado y de carácter popular.
La iniciativa busca brindar un marco institucional, seguro y coordinado ante la magnitud del fallecimiento del exlíder de Los Redonditos de Ricota, cuya figura excede lo estrictamente musical para consolidarse como un pilar de la cultura argentina de las últimas cinco décadas. Los legisladores opositores sostienen que el Estado debe garantizar un espacio idóneo para canalizar el dolor colectivo de la sociedad.
Los grandes precedentes de la cultura popular
Invocando la historia institucional, los diputados recordaron que el Palacio Legislativo abrió sus puertas en reiteradas ocasiones para despedir a los máximos exponentes del arte nacional, convirtiendo el Salón de los Pasos Perdidos en el epicentro del adiós de las masas. Entre los antecedentes directos citados en el requerimiento se destacan de forma unánime:
Mercedes Sosa (2009): La mítica cantante tucumana recibió el último adiós de una multitud shattered que desfiló durante días por el recinto nacional, en un homenaje histórico que unió a todo el país.
Sandro (2010): Roberto Sánchez fue velado en el mismo edificio parlamentario en una de las ceremonias más convocantes, apasionadas y recordadas de la historia argentina reciente.
Leonardo Favio (2012): El genial cineasta y cantautor popular también recibió los máximos honores de las cámaras legislativas, donde miles de trabajadores y militantes se acercaron a despedirlo.
Para los bloques firmantes, el Indio Solari pertenece indiscutiblemente a ese olimpo de creadores que merecen el reconocimiento oficial de la República.
El Tomás Adolfo Ducó como alternativa masiva
Mientras en el Congreso se analizan los protocolos de seguridad, surgió una alternativa de enorme capacidad desde el ámbito deportivo. La comisión directiva del Club Atlético Huracán confirmó que puso formalmente a disposición de la familia y de las autoridades las instalaciones de su estadio, el mítico Tomás Adolfo Ducó.
La oferta de Parque Patricios busca garantizar un espacio a cielo abierto con la infraestructura necesaria para albergar una marea humana. Dirigentes del club señalaron que el colapso urbano en el centro porteño —donde ya se organiza de forma autogestionada una “Misa Ricotera” en Plaza de Mayo a las 18:00 hs— podría ser total si el velatorio se confina a un espacio cerrado, volviendo al estadio una opción lógica y segura.
Definición de la familia
Por el momento, la presidencia de la Cámara Baja, bajo la conducción de Martín Menem, mantiene el hermetismo y evalúa la viabilidad del operativo. Cualquier decisión final quedará supeditada a la voluntad de la familia del músico, que se encuentra en su residencia de Parque Leloir a la espera de la autopsia protocolar en la morgue de Ituzaingó. Las próximas horas serán decisivas para definir si el adiós al mito será una ceremonia íntima o el homenaje de masas más grande de la historia contemporánea.
Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, el hallazgo se produjo alrededor de las 8:00 de la mañana. La cuidadora del músico llegó a la propiedad para comenzar su jornada laboral y descubrió al artista tendido en el patio de la vivienda, a escasos metros de la pileta de natación.
A pesar de que la mujer dio aviso inmediato al servicio privado de emergencias médicas de la familia, los profesionales no pudieron reanimarlo y constataron el fallecimiento a las 8:30. La reconstrucción preliminar indica que el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota había cenado en familia el jueves por la noche y posteriormente se habría dirigido al sector de la piscina, donde sufrió una descompensación irreversible.
Investigación, autopsia y operativo en Leloir
El fiscal Lucio Rivero, titular de la UFI Descentralizada N°2 de Ituzaingó, quedó a cargo de la causa caratulada preventivamente como “Averiguación de causales de muerte”. El funcionario judicial se presentó en el lugar de los hechos y ordenó la intervención de la Policía Científica para descartar cualquier sospecha de criminalidad. Asimismo, dispuso que el cuerpo sea trasladado a la morgue de Ituzaingó para la realización de la autopsia protocolar.
En las inmediaciones de la propiedad, la Policía Bonaerense montó un estricto cordón de seguridad, interrumpiendo el tránsito en las cuadras aledañas ante la espontánea e incesante llegada de decenas de fanáticos que se acercaron con flores, banderas y lágrimas a despedir a su guía espiritual.
A las 18:00 hs, la última “Misa Ricotera” en Plaza de Mayo
El duelo virtual que inundó las redes sociales mutó rápidamente en una convocatoria histórica. Distintas agrupaciones de fanáticos, líneas de centros de estudiantes y espacios culturales lanzaron una convocatoria abierta para realizar una gigantesca e inédita “Misa Ricotera” en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires a partir de las 18:00 hs de este viernes. Se espera una movilización masiva donde miles de almas despedirán al máximo ícono de la contracultura argentina entonando sus himnos eternos.
El adiós a una leyenda inalcanzable
Fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en La Plata junto a Skay Beilinson, Solari diseñó una mística única basada en la autogestión, la poesía críptica y un rechazo visceral a la exposición mediática tradicional. Discos fundacionales como Oktubre, Luzbelito o Un baión para el ojo idiota marcaron a fuego el ADN de la cultura popular argentina.
Tras la disolución de la banda en 2001, su carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado revalidó un magnetismo que movilizó a verdaderas multitudes en los estadios del interior del país. La última aparición pública del Indio se había dado en enero pasado, al enviar un cálido mensaje de agradecimiento tras recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Hoy, su voz se apagó, pero el pogo más grande del mundo se muda a la plaza central del país para inmortalizarlo.