La movilización mística y el peronismo
El destacado editorialista, Carlos Pagni, analiza el enigmático fenómeno de masas desatado ante el fallecimiento del Indio Solari, un acontecimiento de rasgos cuasi religiosos que movilizó espontáneamente a la sociedad de un modo que evoca los funerales históricos de figuras como Eva Perón o Diego Maradona. La política, con su lógica populista, intentó no ser ajena a este misticismo. Mientras en el oficialismo personajes como Martín Menem y Santiago Oría matizaron su despedida ante su electorado, el kirchnerismo utilizó la organización del velatorio en Avellaneda como escenario político: forzó un inédito acercamiento y diálogo entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, abriendo interrogantes sobre el futuro del peronismo bonaerense y su armado de cara a 2027.
Demandas sociales y luces macroeconómicas
En medio de un sistema político desarmado y con la crisis de Juntos por el Cambio de fondo, Pagni plantea la incógnita de la demanda electoral para las próximas elecciones. Aunque el plan económico de Javier Milei exhibe logros macroeconómicos, como la desaceleración inflacionaria (2,1% en mayo en CABA) y la baja del Riesgo País tras sumar reservas, la economía real en los centros urbanos se encuentra planchada. Según un estudio de Mora Jozami, el 52% de la sociedad cree que los esfuerzos económicos no valieron la pena, panorama agravado por una morosidad financiera que ya afecta al 25% de los tomadores de crédito.
El “RIGI judicial” de los Mahiques
En el plano de la calidad institucional, Pagni advierte sobre la preocupante colonización del Estado por parte de la familia Mahiques (con Juan Bautista en el Ministerio de Justicia), quienes parecen desplegar una agenda propia en lugar de la del Presidente:
“Que los Milei les hayan dado todo ese poder a los Mahiques es como que les hayan dado un RIGI judicial, es decir, una cantidad extraordinaria de ventajas que ahora también manejan para ellos”.
El clan Mahiques extiende su influencia al Instituto Universitario de Seguridad de la Ciudad a través de Ignacio Mahiques, blinda judicialmente a los cuestionados jerarcas de la AFA (Tapia y Toviggino) y avanza en un “ajuste de cuentas” contra el camarista Leopoldo Bruglia. Este último había procesado en el pasado al actual viceministro, Santiago Viola, por armar una patraña con testigos falsos junto al espionaje estatal.
Venganza contra el periodismo y límites al poder
Finalmente, la interna libertaria y judicial converge en el escándalo por el pliego de la jueza María Verónica Michelli. Los hermanos Milei intentaron vetarla en el Senado al descubrir que es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Sin embargo, Pagni devela que el interés en castigar al periodista es compartido por los Mahiques, ya que Alconada Mon expuso que el camarista Carlos Mahiques festejó su cumpleaños en la mega quinta de Toviggino.
Ante el asedio periodístico, Carlos Mahiques envió una insólita carta a la Cámara de Casación exigiendo limitar y sancionar a la prensa. Esta reacción motivó la irónica bienvenida de la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti a las filas de la denuncia del lawfare, demostrando el punto de unión entre los populismos de izquierda y derecha frente a los límites constitucionales de la prensa y la justicia independiente.