Paco Urondo: la poesía que la dictadura no pudo callar

A cincuenta años de su asesinato en Mendoza, escritores y críticos vuelven a leer a Francisco Urondo más allá del mito del poeta combatiente: un autor que cruzó la poesía, el periodismo y la narrativa con una intensidad que todavía interpela.

Paco Urondo

Mendoza, mayo de 1976. Francisco Urondo —Paco, para todos— llega a la provincia enviado por Montoneros para reorganizar la militancia. No imagina que está viviendo sus últimos días. El 17 de junio, hace exactamente cincuenta años, una emboscada de la dictadura cívico-militar lo asesina junto a su pareja Alicia Cora Raboy, que continúa desaparecida, mientras su hija Ángela, de apenas once meses, sobrevive al operativo.

Quién fue Paco Urondo

  • Nació en Santa Fe el 10 de enero de 1930
  • Escribió poesía, cuento, novela, teatro, guiones de cine y crónica periodística
  • Trabajó en medios como Primera Plana, Confirmado y La Opinión
  • Fue asesinado en Mendoza el 17 de junio de 1976, a los 46 años

Un escritor que no conocía límites de género

Urondo no se quedó en un solo casillero. Publicó libros de poemas como La Perichole, Historia antigua y Adolecer; escribió cuentos, una novela y varias obras de teatro. También firmó guiones de cine y crónicas que hoy se estudian como antecedentes del nuevo periodismo argentino. A los 27 años ya dirigía Arte Contemporáneo en la Universidad Nacional del Litoral, y en 1973 asumió como director del Departamento de Letras de la UBA.

“Arderá la memoria hasta que todo sea como lo soñamos”

El mito del poeta combatiente, en revisión

Durante años, la crítica leyó a Urondo casi exclusivamente como el poeta-combatiente que entregó la vida por sus ideas. Esa imagen, dicen hoy especialistas como Daniela Gauna y Mariana Bonano, terminó tapando otras zonas de su obra. Bonano recuerda además un dato que cambió la historia oficial de su muerte: el juicio que en 2011 condenó a cuatro policías y un militar reveló que Urondo no murió envenenado con la pastilla de cianuro, como se creyó por décadas, sino por un culatazo durante la persecución policial. La autopsia, según el forense, no halló signos de envenenamiento.

Nuevas lecturas, otras miradas

En los últimos años aparecieron trabajos que amplían el mapa: la recopilación de su obra periodística a cargo de Aguirre, las tesis de Bonano y Luciana Del Gizzo sobre la relación entre su poética y su militancia, y estudios que rastrean sus inicios ligados a Juan L. Ortiz y a la revista Poesía Buenos Aires. Para Del Gizzo, esa etapa temprana —antes de la militancia— ya mostraba una exaltación de la pulsión vital que después se volvería política.

Qué leer para entender a Urondo hoy

Para quienes quieran empezar, los críticos coinciden en algunos títulos. La patria fusilada, construida a partir de los testimonios de los sobrevivientes de la masacre de Trelew, combina periodismo y literatura como pocos textos argentinos. La novela Los pasos previos y los poemarios Nombres (1963) y Del otro lado (1967) completan un mapa posible. Osvaldo Aguirre, autor de la biografía Francisco Urondo: la exigencia de lo imposible, suma además su trabajo como cronista, todavía poco leído.

En uno de sus últimos poemas, Urondo escribió que dejaba la marca de un porvenir que no vivirá. Medio siglo después, esa marca sigue ahí, esperando lectores dispuestos a buscar al escritor detrás del mito.

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