El emporio polivalente del conurbano
El destacado editorialista, Carlos Pagni, desglosa la densa red de poder y negocios lícitos e ilícitos que rodea al exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde. El disparador son las filmaciones de su exesposa, Jésica Cirio, exhibiendo un vestidor repleto de fajos de billetes termosellados. Para el periodista, Insaurralde funciona como un “distribuidor” de flujos financieros negros que conectan el juego, el fútbol, las cuevas financieras y la Legislatura Bonaerense.
El núcleo de su fortuna proviene de la estructura del juego de azar en la provincia, una matriz heredada del duhaldismo a través de Jorge Rossi y consolidada con empresarios como Daniel Mautone (dueño de Casino Victoria y antiguo levantador de quiniela clandestina). El autor subraya el cinismo de la red, señalando los vínculos inmobiliarios de Mautone en Pinamar con Cristian Ritondo, y la convalidación del negocio de las apuestas digitales por parte de las gobernaciones de María Eugenia Vidal y Axel Kicillof.
Extorsiones, bolsos y el rol de Burlando
La ruptura matrimonial devino en un sismo político y penal. Pagni devela que los videos fueron grabados por la vedette con fines extorsivos bajo el asesoramiento de su entonces abogado, Fernando Burlando, con el objetivo de presionar un millonario acuerdo de divorcio de cerca de 20 millones de dólares.
El rol de Burlando es calificado por Pagni como una hazaña “de los dos lados del mostrador”: además de diseñar la estrategia del video, vecinos del edificio Bencich lo señalan como el encargado de la logística para retirar camionetas repletas de bolsos con el dinero de Insaurralde apenas estalló el escándalo. Respecto de la codicia del exintendente, el autor cita textualmente una de sus características más temidas en el submundo bonaerense:
“Al parecer, el exintendente de Lomas de Zamora es implacable con el dinero. Tanto para reclamarlo como para retenerlo. Por eso lo llaman “El Chacal”. Cuando se recuerda que le fue impuesto en el bajo fondo del juego, el sobrenombre aterroriza”.
Conexiones financieras y protección judicial
Pagni expone cómo el entramado salta hacia las “cuevas” de lavado de dinero de Sur Finanzas, manejadas por Ariel Vallejo —presunto subordinado de Insaurralde—, que conectan esta causa con los movimientos de la cúpula de la AFA (Tapia y Toviggino). Asimismo, detalla cómo Cirio continuó su escalada financiera con su posterior pareja, Elías Piccirillo (ligado al mismo circuito de cuevas durante la gestión de Sergio Massa), y con Nicolás Trombino, vinculándose a causas de narcotráfico y armamento.
Finalmente, Pagni advierte que Insaurralde retiene un enorme poder político a través del intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, y del presidente de la Cámara de Diputados provincial, Alejandro Dichiara. Para blindar su frente judicial, el exfuncionario recurre a la complacencia de jueces como Luis Armella y se apoya en el rector de la Universidad de Lomas de Zamora, Diego Molea. Molea, aliado de Ariel Lijo y pieza clave del Consejo de la Magistratura, opera en tándem con el ministro Juan Bautista Mahiques para moldear los concursos de los tribunales federales que deben revisar estas causas de corrupción.