La danza de sucesores
El debate sobre el relevo del jefe de ministros se aceleró ante el regreso del presidente Javier Milei de su viaje a España. En los despachos oficiales circularon con fuerza tres nombres para una eventual sucesión, aunque cada opción conlleva complejidades organizativas.
El ministro del Interior, Diego Santilli, emergió como la alternativa con mayor consenso político entre las distintas terminales del Gobierno debido a su gestión con los gobernadores provinciales, aunque su traslado obligaría a reestructurar el andamiaje político de la cartera de Interior.
Por otra parte, se evaluó el perfil técnico del canciller Pablo Quirno, quien acompañó al primer mandatario en su agenda internacional, y el de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
No obstante, voceros gubernamentales señalaron que remover a los titulares de dichas carteras generaría un rediseño institucional de magnitud en áreas sensibles de la administración pública.
En tanto, la reciente designación del economista Adrián Ravier para asumir las tareas de vocería presidencial formalizó el desplazamiento de Adorni de la exposición pública diaria.
El presidente de la Nación, Javier Milei, se pronunció sobre la situación de su colaborador desde Madrid y manifestó que si la Justicia lo considera culpable lo apartará de sus funciones, aunque ratificó que cree en su honestidad.
La resolución final sobre la reconfiguración del Gabinete dependerá exclusivamente de la determinación del jefe de Estado, en un escenario donde los tiempos políticos y las exigencias de los bloques aliados en el Congreso restan margen de maniobra al oficialismo.