Una exhaustiva investigación coordinada por la Dirección de Narcotráfico y Delitos Conexos de la Dirección General de Aduanas (DGA) permitió desarticular una red criminal de alcance internacional. La banda, integrada por ciudadanos chinos y soporte local, operaba bajo una compleja estructura de contrabando y lavado de dinero.
El origen de la causa: El expediente se inició en septiembre de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cuando agentes aduaneros detectaron a una pasajera de un vuelo de Ethiopian Airlines con destino a Malasia que transportaba 6,810 kilogramos de cocaína ocultos en envases plásticos de comida.
A partir de ese procedimiento, el titular del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 2, Pablo Yadarola, ordenó el vaciado del teléfono celular de la detenida, seguimientos digitales de pasajes y el cruce de datos bancarios. Las tareas conjuntas entre ARCA-DGA y la Policía Federal Argentina (PFA) revelaron un aceitado esquema de tráfico bidireccional.
Estructura comercial falsa y roles diferenciados
Para canalizar el dinero proveniente de las maniobras ilícitas, la organización utilizaba una empresa fantasma denominada “Asiabridges”. En las plataformas digitales, esta firma se promocionaba falsamente como un emprendimiento legal dedicado a “establecer puentes comerciales” entre Argentina y el continente asiático.
Con las pruebas consolidadas, la Justicia ordenó el allanamiento de cinco domicilios y la detención inmediata de los principales sospechosos:
Jian Lin (Nacionalidad china): Apuntado como el líder indiscutido de la organización. Se encargaba de la coordinación operativa, el flujo financiero para el lavado de activos y el enlace directo con las ramas narco en el exterior.
Lucas Ezequiel Tascherio (Nacionalidad argentina): Señalado como el nexo logístico y testaferro dentro del territorio nacional. Facilitaba la infraestructura necesaria para el acopio y el movimiento de las sustancias.
El magistrado interviniente emitió además una orden de captura nacional e internacional para un tercer integrante de la banda que permanece prófugo.
El peligro de las catinonas sintéticas
El contrabando de la red no solo implicaba la salida de cocaína hacia mercados asiáticos de alto valor, sino también la introducción en el mercado local de peligrosas drogas de diseño. Durante los operativos, las fuerzas federales secuestraron un lote de 629 pastillas de catinona sintética.
Especialistas químicos explicaron que esta sustancia sintética posee efectos eufóricos y alucinógenos similares a los del MDMA (éxtasis), pero con un nivel de potencia y toxicidad considerablemente más alto, lo que eleva el riesgo de sobredosis mortales. En los mismos domicilios se incautaron 8,93 gramos de pseudoefedrina, dinero, documentación de interés y dispositivos electrónicos de última generación que serán sometidos a peritajes.