El episodio ocurrió durante la tarde del martes 30 de junio en la provincia de Neuquén, dentro de un aula del ciclo básico del Colegio Provincial de Educación Media (CPEM) N° 6, ubicado en la localidad de Cutral Co. Un alumno ingresó al establecimiento con un arma de fuego oculta en su mochila y, tras manipularla en horario de clases, se produjo una detonación que impactó en uno de sus compañeros de 13 años.
Autoridades del Consejo Provincial de Educación (CPE) informaron que el hecho generó una inmediata intervención de los equipos directivos, docentes y de apoyo pedagógico.
De acuerdo con el protocolo de seguridad establecido para estas emergencias, el personal escolar procedió a la evacuación preventiva del edificio y aisló al portador del armamento en un sector seguro para resguardar a la comunidad educativa, antes de dar intervención a las fuerzas policiales y judiciales.
Paralelamente, el estudiante afectado recibió asistencia médica inmediata. El Ministerio de Salud de la provincia de Neuquén emitió un parte oficial en el que detalló que el paciente se encuentra internado en el servicio de pediatría del Hospital de Complejidad VI de Cutral Co – Plaza Huincul.
Los estudios radiológicos descartaron fracturas óseas, confirmando una lesión con orificio de entrada y salida que comprometió únicamente la piel y las partes blandas del antebrazo izquierdo, además de una herida en el dedo meñique. El menor permanece lúcido, estable y bajo tratamiento interdisciplinario con analgésicos y antibióticos.
Con respecto al origen del suceso, el entorno familiar del alumno herido describió que la detonación sorprendió a los estudiantes mientras se encontraban sentados en sus respectivos bancos.
Los allegados de la víctima manifestaron su consternación ante los medios locales y adelantaron que formalizarán una denuncia penal, al tiempo que solicitaron un esclarecimiento profundo de las responsabilidades institucionales y preventivas.
Especialistas sanitarios de Cutral Co y Neuquén capital recomendaron mantener el monitoreo continuo sobre la evolución neurológica del adolescente y la recuperación de su fuerza motora, contemplando una eventual exploración quirúrgica en caso de que surjan complicaciones en la zona afectada.
La investigación judicial y los peritajes correspondientes quedaron a cargo de las autoridades competentes para determinar cómo ingresó el artefacto al colegio y precisar las condiciones en las que se produjo el disparo.
El caso reabre los interrogantes sobre la efectividad de los controles de objetos peligrosos en los accesos escolares y los mecanismos de contención psicológica necesarios para restablecer la rutina institucional tras un hecho de estas características.