Astor Piazzolla: a 34 años de la partida del hombre que revolucionó el tango

Un recorrido por la vida del genial bandoneonista marplatense que desafió las tradiciones, sobrevivió a una tragedia junto a Carlos Gardel y conquistó los escenarios del mundo.

Foto: Secretaría de Cultura de la Nación

El 4 de julio de 1992 fallecía en Buenos Aires, a los 71 años, Astor Pantaleón Piazzolla, “uno de los músicos argentinos más influyentes del siglo XX y una figura decisiva en la proyección internacional de nuestra cultura”, de acuerdo con el homenaje de la Secretaría de Cultura de la Nación.

A más de tres décadas de su partida, el genial bandoneonista, compositor y director sigue demostrando que su revolucionaria búsqueda artística logró trascender cualquier frontera estilística.

De Mar del Plata al mundo

Nacido en 1921, su infancia estuvo marcada por la migración familiar a Nueva York, una ciudad que forjó su compleja identidad musical. A pesar de enfrentar un defecto congénito en su pie derecho, su carácter decidido se sobrepuso a las dificultades gracias al boxeo y a un regalo que cambiaría su destino: un bandoneón comprado en una casa de empeños.

El propio Piazzolla resumía con maestría esta esencia cosmopolita: “Nací en Mar del Plata, me crié en Nueva York, encontré mi camino en París, pero cada vez que subo a un escenario la gente sabe que voy a tocar música de Buenos Aires”.

Durante su juventud en Estados Unidos, conoció a Carlos Gardel, a quien acompañó como guía e incluso como extra en el film El día que me quieras. Gardel le propuso sumarse a su gira latinoamericana, pero sus padres lo impidieron por su corta edad; una decisión providencial que terminó salvándole la vida ante el posterior accidente aéreo de Medellín.

La revolución del “nuevo tango”

Tras estudiar en París con la célebre Nadia Boulanger, comprendió que sus raíces eran su mayor fortaleza. Así nació su revolucionaria propuesta, la cual incorporaba armonías contemporáneas, contrapuntos e improvisaciones del jazz y la música clásica. Aunque los tradicionalistas lo acusaron de “matar el tango”, él resistió con una convicción inquebrantable: “Mi sueño es imponer mi música, la música de mi país, en todo el mundo”.

Con más de mil obras en su haber y partituras para cuarenta películas, su catálogo incluye piezas icónicas que hoy son patrimonio universal:

  • “Adiós Nonino” (escrita tras la muerte de su padre y considerada una de las más emotivas).

  • “Libertango” y “Balada para un loco”.

  • “Oblivion” y “Las cuatro estaciones porteñas”.

  • “Le Grand Tango” y “Suite Punta del Este”.

Como bien sintetizó la antropóloga María Susana Azzi, “Piazzolla rompió un paradigma musical” y su obra “continuará inspirando a muchas clases de músicos y será una influencia importante en la música del siglo XXI”. Su legado universal sigue soplando con fuerza en cada rincón del planeta.

Nota escrita por:
Te recomendamos...