La Mesa de Enlace y las principales cámaras de la industria frigorífica argentina manifestaron su rotunda oposición al borrador de la Ley de Desregulación impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger.
La iniciativa oficial busca derogar artículos centrales de la Ley 25.507 para eliminar el esquema de contribuciones obligatorias que financia al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
En un documento conjunto firmado por las cuatro entidades agropecuarias y cinco cámaras cárnicas, los dirigentes ratificaron el valor del organismo como una “herramienta estratégica para el desarrollo y posicionamiento de la cadena bovina argentina”.
Asimismo, advirtieron que reemplazar el aporte compulsivo por uno optativo generaría una severa desfinanciación: “Las propuestas de implementar un arancelamiento voluntario significarían, sin lugar a dudas, la eliminación del IPCVA”.
Actualmente, el sistema se sostiene con contribuciones privadas sobre los animales enviados a faena. El productor ganadero aporta el 0,07% del valor índice de res vacuna ($1.185 por cabeza) y la industria el 0,03% ($535), lo que equivale a unos 250 gramos de carne por bovino.
El artículo 37 del anteproyecto ordena el cese de dicha recaudación para el 1.° de octubre de 2027, aunque establece que las sumas cobradas después del 30 de abril de ese año deberán ser devueltas.