Senadora, ¿qué la llevó a presentar finalmente este pedido de informes sobre la situación de Flybondi?
Sí, la verdad que nosotros veníamos observando… Yo es un tema que lo sigo bastante. Veníamos observando que había un nivel de incumplimiento alto. Hace como tres meses que lo vengo siguiendo; de hecho, por ejemplo, en junio había habido un incumplimiento como del 30%. Obviamente es altísimo, pero por ahí era tolerable. Intenté comunicarme con la gente de la empresa, etcétera, pero la verdad que desde los primeros días de julio hasta ahora han volado solo el 5,4% de los vuelos. Es decir, nada prácticamente. Por eso me parecía que evidentemente no daba para más. Lo bueno es que a partir un poco del pedido de informes, la semana que viene voy a mantener reuniones finalmente con Flybondi, con la ANAC y con Defensa del Consumidor, así que esperemos que dé resultados.
¿Se conocen las causas de este parate operativo de la flota y por qué, a pesar de las cancelaciones, se continuaron vendiendo pasajes?
Yo no he tenido posibilidades de reunirme formalmente con ellos; recién lo voy a hacer la semana que viene. Si bien había solicitado algunas audiencias, ellos habían estado también con cambios de gerentes, suspensión de empleados… La verdad que no había podido tener información de primera mano. Entiendo que ellos habían anunciado un plan de expansión de 35 aeronaves en cuatro años y, lejos de ir aumentando flota, están cada vez con menos flota. Desconozco los motivos por los que tienen menos aeronaves.
¿En cuanto a Mendoza, tenés el golpe concreto que representaron estas cancelaciones para el turismo en plena temporada?
Es muy difícil saber eso porque uno tendría que saber cuánta gente deja de volar porque ocurre esto. Mendoza y Córdoba tenían un vuelo directo que, obviamente, más conectividad significa más pasajeros. Para colmo, lo de Flybondi en particular era que se manejaban en un segmento económico que estaba permitiendo que muchas personas que no viajaban por otras líneas aéreas por costos pudieran acceder a un nuevo mercado. Concretamente, hay una ruta que dejaron de volar. De repente, de un día para otro, la ruta Mendoza-Córdoba no existió más, que realmente para ambos destinos era muy importante.
En cuanto al rol de la ANAC, ¿consideras que hubo falta de controles o que se miró para otro lado ante los reiterados incumplimientos?
No te lo podría decir ahora porque no tengo información. Por eso he pedido el informe; me parece que es el primer paso para poder ver cómo actuó. Todavía no te podría decir si hubo incumplimientos o no. Hice ese pedido de informes y un pedido de audiencia que en principio se va a concretar la semana que viene, y a partir de la respuesta ver si ha habido incumplimientos de parte de la ANAC. Intente por vías más informales y no las pude obtener, por eso ahora he ido por este camino.
Mariana, de cara a las reuniones de la próxima semana con la ANAC y Flybondi, ¿qué respuestas concretas espera obtener y qué compromisos exigirá?
Lo que quiero que quede claro es que quiero preservar el derecho de los pasajeros y también tratar de que Flybondi siga volando, porque Argentina necesita más conectividad y ojalá que así sea. Pero la verdad es que así no se puede, algunas medidas hay que tomar. Mi expectativa de máxima es que Flybondi pueda normalizar sus operaciones; y de mínima, comprometer solo lo que pueda operar. Que la ANAC le obligue a Flybondi a comprometer solamente lo que va a poder volar y que no se sigan sumando personas perjudicadas. Más allá de que lamento un montón que haya vuelos que no están, prefiero que por lo menos no se estén vendiendo y la gente no esté gastando plata en vuelos que no ocurren. De máxima, que vuelen normalmente y se normalicen todas sus rutas; de mínima, que los pasajeros no se vean perjudicados desde turnos médicos hasta viajes o viajes comprados. Lo que se comprometan, que lo vuelen.
Más allá de Flybondi, ¿consideras que hay que revisar el marco regulatorio con el que operan estas aerolíneas low cost en Argentina?
Siempre el marco regulatorio de las low cost, como pasa en el resto del mundo, tiene que mantener un equilibrio para que sean rentables pero puedan dar los cumplimientos. Creo que Argentina tiene un buen sistema; fíjate que los pasajeros de JetSMART mayoritariamente no tienen mayores problemas. Creo que ha sido un tema puntual del que hay que ocuparse porque eso es lo que no se puede permitir. A mí me da tristeza cuando los pasajeros dicen: “Bueno, pero ya sabíamos que era un pasaje barato”. No, era un pasaje barato que a vos te habían comprometido un servicio que no te están dando. No por ser más accesible no te brindan el servicio.
¿Qué mensaje de aliento o de compromiso le puede transmitir a todos los damnificados por estas cancelaciones?
Lo que me mueve fundamentalmente, más allá de preservar la conectividad aérea del país, es preservar a los pasajeros e insistir en que de mínima no se les cobre un servicio que no se esté prestando. Estoy atacando en bien de los pasajeros todos los frentes. La semana que viene voy a estar con Flybondi, voy a estar con ANAC y voy a estar con Defensa del Consumidor para tratar de acercar un control de daños, pero sobre todo para que para adelante no sigan pasando estas cosas.